GESTIÓN DE RESIDUOS

Sant Joan estrena con buenos resultados la deixalleria que le faltaba a Ibiza

El nuevo punto limpio supera las previsiones iniciales con 53.751 kilos recogidos en sus primeras semanas.

La nueva deixalleria de Sant Joan.

La nueva deixalleria fija de Sant Joan ha superado las previsiones que tenía el Ayuntamiento en sus primeras semanas de funcionamiento, según han destacado desde el Consistorio a La Voz de Ibiza. Desde su apertura, el 16 de febrero, han sido recogidos 53.751 kilos de residuos. Los registros municipales señalan 439 usuarios y 866 entradas de materiales, en un arranque que consolida esta infraestructura como pieza clave en la gestión de residuos del municipio.

Las cifras no solo cumplen las expectativas iniciales, sino que las superan”, han remarcado desde el Ayuntamiento.

Sant Joan era el único municipio de la isla sin un punto limpio fijo. Durante su presentación, el presidente de la Xarxa Insular de Deixalleries, Andreu Roig, subrayó que la apertura “da respuesta a una demanda histórica del municipio y mejora la cobertura territorial de la red insular, facilitando un servicio cómodo y próximo que ayuda a prevenir vertidos incontrolados”.

La red insular de recogida está formada por siete instalaciones: Ses Païsses, Cala de Bou, Ca na Palava, Can Sançó, Cor de Jesús, Can Guerxo y ahora Sant Joan, incorporada este año a la red. La web de Deixalleries d’Eivissa recoge las seis instalaciones previas y sus datos de contacto, a las que se suma la nueva infraestructura del municipio del norte.

La instalación permite depositar residuos que no pueden gestionarse en los contenedores convencionales, como electrodomésticos, restos voluminosos o materiales específicos, facilitando su reciclaje y tratamiento adecuado. Además, fue financiada al 100 % por el Consell Insular de Ibiza y supuso una inversión de 604.494,14 euros, según se explicó en su puesta en marcha.

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El Ayuntamiento planteó este punto limpio como una herramienta para mejorar los índices de reciclaje y reducir el impacto ambiental, especialmente en un municipio con gran dispersión de núcleos y elevada presión sobre el entorno natural. La alcaldesa, Tania Marí, destacó entonces “la utilidad directa para la ciudadanía, que gana un equipamiento moderno y accesible para gestionar desde enseres y restos de poda hasta residuos especiales, con horarios amplios y atención especializada”.

Refuerzo del control con sanciones más duras

En paralelo a la puesta en marcha de la instalación, el Ayuntamiento insiste en la necesidad de reforzar la vigilancia frente a prácticas irregulares. Ese endurecimiento del control ya había quedado recogido en la modificación de la ordenanza municipal reguladora de residuos aprobada a finales de 2024, que elevó las sanciones por incumplimientos en esta materia.

La medida encaja con un contexto en el que la dispersión territorial de Sant Joan ha dificultado históricamente la gestión de residuos y ha favorecido la aparición de puntos de vertido ilegal.

La ordenanza fija para las infracciones leves multas de entre 300 y 9.000 euros; para las graves, sanciones de entre 9.001 y 300.000 euros; y para las muy graves, importes de entre 300.001 y 1.750.000 euros. El texto considera además infracción leve el abandono o vertido incontrolado de residuos cuando no haya daño grave para el medio ambiente ni riesgo grave para la salud, mientras que pasa a ser grave cuando sí se produzca ese deterioro o peligro.

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