La sanción impuesta por la UEFA al Estrella Roja de Belgrado por exhibir un mosaico con la imagen de San Simeón en un partido de la Europa League ha abierto un nuevo frente de controversia en el fútbol europeo. La decisión del organismo rector del fútbol continental no solo ha generado debate en el ámbito deportivo, sino que también ha derivado en una denuncia formal por parte de la Fundación Española de Abogados Cristianos, que cuestiona el criterio aplicado por la institución.
El episodio, que se remonta al pasado 26 de febrero durante un encuentro frente al Lille, ha sido interpretado por esta organización como un ejemplo de trato desigual hacia las manifestaciones religiosas, lo que ha motivado una acción ante la Oficina Disciplinaria de la UEFA. El caso, lejos de limitarse a una sanción económica, ha puesto sobre la mesa un debate más amplio sobre los límites de la expresión en los estadios y la aplicación de las normas disciplinarias.
La sanción de la UEFA y el origen del conflicto
El detonante de la polémica fue un tifo desplegado por los aficionados del Estrella Roja en el estadio. En él aparecía la imagen de San Simeón, descrito como una “figura histórica y santo venerado por la fe cristiana”, acompañada del lema ‘Que nuestra fe nos guíe hacia la victoria’. Esta acción, enmarcada dentro de las habituales coreografías de las gradas, fue posteriormente evaluada por el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA.
El organismo decidió sancionar al club serbio con una multa de 40.000 euros al considerar que se trataba de un “mensaje inapropiado para un evento deportivo”, en aplicación del artículo 16.2.e) de su Reglamento Disciplinario. Esta normativa regula la conducta de los clubes y sus aficionados en competiciones oficiales, incluyendo la prohibición de determinados mensajes o símbolos.
Sin embargo, la interpretación de este artículo ha sido cuestionada por la organización denunciante, que considera que la medida no solo es desproporcionada, sino que abre un precedente sobre la presencia de elementos religiosos en el deporte.
Denuncia por discriminación religiosa
La Fundación Española de Abogados Cristianos ha dado un paso más allá al presentar una denuncia formal contra la UEFA. En su argumentación, sostiene que la sanción constituye “un trato discriminatorio hacia la fe cristiana”, al penalizar una manifestación que califica de pacífica.
Según la entidad, el caso evidencia una “doble vara de medir por parte de la UEFA”, al comparar esta sanción con otras situaciones ocurridas en competiciones europeas. En este sentido, asegura que en distintos encuentros oficiales se han permitido acciones vinculadas a otras religiones o simbologías sin consecuencias disciplinarias.
Entre los ejemplos citados, se menciona que “se ha permitido la interrupción de partidos para facilitar el cumplimiento del Ramadán por parte de jugadores musulmanes, así como la exhibición de simbología grotesca de carácter demoníaco en estadios europeos, sin que estas actuaciones hayan sido objeto de sanción”. Este contraste es utilizado como base para reforzar la denuncia.
Desde la organización se argumenta que esta diferencia de criterio vulnera el principio de no discriminación recogido en el artículo 14.1 de la normativa de la UEFA, además de afectar a derechos fundamentales como la libertad religiosa.
El debate sobre la libertad de expresión en el deporte
Más allá del caso concreto, la controversia ha reavivado el debate sobre los límites de la libertad de expresión en el ámbito deportivo. La sanción plantea interrogantes sobre qué tipo de mensajes pueden considerarse apropiados en un evento deportivo internacional y hasta qué punto deben regularse las expresiones culturales o religiosas de los aficionados.
Abogados Cristianos sostiene que la medida supone “un ataque a la libertad religiosa y al derecho a expresar la fe en el ámbito público”, lo que eleva el conflicto a una dimensión que trasciende lo meramente deportivo. En este contexto, la organización ha iniciado una campaña de recogida de firmas a través de su página web para solicitar la retirada de la sanción.
El objetivo de esta iniciativa es presionar al presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, para que se revierta la decisión y “se dejen de perseguir estas muestras de mensajes cristianos pacíficos”. La campaña busca también visibilizar el malestar de un sector que considera que existe un trato desigual en la gestión de estos casos.
Reacciones y posicionamiento de la organización denunciante
La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha sido especialmente contundente en sus declaraciones. Ha calificado la sanción como “inaceptable” y ha insistido en que existe un agravio comparativo en la actuación del organismo europeo.
“Es inaceptable que se sancione una manifestación pacífica de fe cristiana mientras se permite y se facilita la expresión de otras religiones o simbologías”, ha señalado. En su opinión, este tipo de decisiones reflejan una tendencia preocupante en el ámbito europeo.
Castellanos ha ido más allá al afirmar que “multar a un club por mostrar su fe cristiana es un síntoma claro de la cristianofobia existente en Europa”. Además, ha advertido que “se está normalizando que lo cristiano moleste y sea castigado”, una afirmación que subraya la gravedad con la que la organización interpreta el caso.









