La Plataforma Hay Soluciones para el Vertedero de Ibiza ha reclamado este lunes al Consell de Ibiza que ponga fin al traslado de los fangos procedentes de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Sa Coma hasta el área ambiental de Ca na Putxa, al considerar que esta práctica agrava la situación de colapso del vertedero insular e incrementa las molestias que ya soportan los vecinos del entorno, ubicado en el municipio de Santa Eulària.
Miembros de la plataforma han visitado este lunes las instalaciones de la depuradora de Sa Coma acompañados por el conseller de Gestión Ambiental, Ignacio José Andrés Roselló, así como por representantes de la Agencia Balear del Agua (Abaqua). Durante el encuentro, los portavoces vecinales han trasladado lo que consideran «el sinsentido» de continuar saturando un vertedero que está a punto de agotar su vida útil en 2028.
300 toneladas al mes y 1,1 millones anuales
Según los datos que la plataforma ha podido conocer durante la visita, cada mes se transportan una media de 300 toneladas de fango desde Sa Coma hasta el vertedero gestionado por la UTE Giref, con un coste anual que ronda los 1,1 millones de euros. Esta cifra, denuncian, acaba repercutiendo directamente en el canon de saneamiento que paga la ciudadanía.
La depuradora de Sa Coma recibe el 50 % de los fangos generados en la isla de Ibiza y el 100 % de los procedentes de Formentera. Una vez digeridos en sus instalaciones, son trasladados en camiones hasta Ca na Putxa, donde terminan depositados en la celda siete, la única que aún mantiene capacidad para recibir residuos.
Como alternativa, Hay Soluciones plantea que los fangos de Sa Coma reciban un tratamiento de higienización y estabilización que permita convertirlos en compost o abono agrícola, una salida ya habitual en otras comunidades autónomas y en buena parte de Europa. La plataforma recuerda que se trata de un residuo con alto contenido en materia orgánica y nutrientes, por lo que su valorización agronómica evitaría seguir ocupando espacio en Ca na Putxa y daría un uso productivo a un material que hoy acaba enterrado.
Sin fecha para el plan piloto con Son Reus
La reclamación vecinal llega además en un momento en el que el anunciado plan piloto para trasladar parte de los residuos de Ibiza a la incineradora de Son Reus, en Mallorca, continúa sin echar a andar. La puesta en marcha estaba inicialmente prevista para el pasado mes de abril, pero la fecha pasó sin que se produjera ningún movimiento.
Desde entonces, las administraciones implicadas aseguran que apenas restan unos trámites para su arranque, aunque el Consell de Ibiza no ha confirmado todavía un calendario concreto. A ello se suma que la UTE Giref, adjudicataria del servicio, tampoco ha hecho público el nombre de la naviera que se encargará del transporte marítimo de los residuos hasta Mallorca, una incógnita que se prolonga ya durante semanas y que alimenta las dudas sobre la viabilidad inmediata de una medida considerada clave para aliviar la presión sobre Ca na Putxa.
Una medida para el Plan de Choque
Ante este escenario, la plataforma vecinal ha exigido que se adopten las medidas técnicas necesarias para que los fangos reciban un tratamiento adecuado y puedan reaprovecharse como abono en el sector agrícola, en lugar de seguir engrosando el volumen de residuos del vertedero.
Hay Soluciones considera que esta actuación debería incluirse de forma prioritaria en el Plan de Choque de Residuos que actualmente está elaborando el Consell de Ibiza, sobre todo teniendo en cuenta que, una vez se colmate la capacidad de Ca na Putxa, se desconoce cuál será el destino de estos lodos.
La plataforma insiste en que reducir la fracción de rechazo y evitar que los fangos sigan ocupando espacio en la celda siete son pasos imprescindibles para afrontar el horizonte de 2028, cuando el vertedero insular dejará de poder recibir residuos.









