ABUSO SEXUAL

La Audiencia de Baleares deja sin cárcel al padre que abusó de su hija de 13 años en Ibiza

El acusado evita la cárcel tras pactar con la Fiscalía dos años de prisión, una indemnización de 30.000 euros y la retirada de la patria potestad.
El condenado sentado al banquillo en la Audiencia Provincia.

Un hombre que abusó sexualmente de su hija de 13 años en Ibiza no entrará en prisión. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares lo ha condenado este viernes a dos años de cárcel, frente a los seis que pedía inicialmente la Fiscalía. Le bastó prometer que no cometerá ningún delito en los próximos cinco años para esquivar el ingreso efectivo en la celda.

Un acuerdo antes del juicio

Las partes alcanzaron un pacto antes de la celebración de la vista oral. El acuerdo permite al condenado eludir la prisión a cambio de cumplir con varias condiciones impuestas por el tribunal durante un plazo de cinco años, según adelantó Periódico de Ibiza. Si en ese periodo comete un nuevo delito, la pena suspendida se activará y deberá ingresar en prisión de forma automática.

A esa condición se suma una indemnización de 30.000 euros para la víctima, de la que el procesado ya ha abonado 10.000. El tribunal también le ha retirado la patria potestad durante cuatro años.

De seis años a dos por dos atenuantes

La rebaja de la pena solicitada inicialmente, que pasó de seis años de prisión a dos, se explica por la aplicación de dos atenuantes. El primero, el de reparación del daño, justificado por el adelanto parcial de la indemnización a la menor. El segundo, el de dilaciones indebidas: la causa estuvo paralizada durante la fase de instrucción.

Ambas circunstancias han pesado de forma decisiva en una sentencia que, pese a la gravedad de los hechos reconocidos por el propio acusado, no se traducirá en una entrada efectiva en prisión.

Los hechos

El acusado ha reconocido los abusos. Los hechos se produjeron entre julio y noviembre de 2019 en el domicilio en el que convivían padre e hija. La menor tenía entonces 13 años.

El primer episodio ocurrió cuando la niña acudió a la cama de su padre porque tenía miedo de la oscuridad. Él aprovechó la situación para someterla a tocamientos de carácter sexual. En los meses siguientes volvió a hacerlo en varias ocasiones y le dirigió comentarios sexuales, algunos de ellos acompañados de la advertencia expresa de que no contara nada a nadie.

Secuelas psicológicas en la menor

La víctima ha sufrido problemas psicológicos como consecuencia directa de los abusos. La indemnización fijada en el acuerdo busca compensar el daño moral provocado por una situación que se prolongó durante meses dentro del propio domicilio familiar.

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