El radar situado en el kilómetro 9 de la carretera EI-600, que conecta Ibiza con Sant Antoni, formuló más de 28.500 multas a lo largo de 2025, lo que le sitúa en el puesto 16 de los dispositivos que más denuncias ponen de toda España, según un estudio elaborado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA).
La cifra supone, no obstante, un descenso del 27,3% respecto al año anterior. Para calibrar la dimensión de esa cifra basta con hacer la aritmética: 28.500 multas en 365 días equivalen a una media de 78 sanciones diarias, o lo que es lo mismo, una multa cada 18 minutos a lo largo de todo el año, de forma ininterrumpida.
Calculado sobre las 24 horas del día, el radar del kilómetro 9 de la EI-600 habría «disparado» una media de 3,3 veces por hora.
Dicho de otra manera: durante 2025, apenas pasó un cuarto de hora sin que un vehículo superara el límite de velocidad en ese tramo.
En el conjunto de Baleares, las multas de tráfico ingresaron más de 18,1 millones de euros en 2025, un 2,2% más que en 2024. De ese total, las sanciones por exceso de velocidad recaudaron 4,3 millones de euros, un 8,6% menos que el ejercicio anterior.
El radar más activo de España, en Valencia
A escala nacional, los radares de la Dirección General de Tráfico (DGT) recaudaron en 2025 la cifra récord de más de 246,8 millones de euros, un 14% más que el año anterior. El informe de AEA revela que el punto más activo del país se encuentra en el kilómetro 326 de la A-7, a la altura de La Canyada (Valencia), con 90.766 denuncias. Le sigue el dispositivo del kilómetro 7 de la CV-905 (Alicante), con 72.557 multas.
De los más de 1.000 radares desplegados por toda la geografía española, solo 50 concentraron 1.342.285 denuncias, representando casi la mitad del impacto económico total de la campaña.
Por comunidades autónomas, la presión sancionadora se concentra de forma muy desigual: lideran Valencia (18,9 millones), Madrid (17,9 millones) y Cádiz (16,5 millones), mientras que Orense (1,3 millones), Cáceres (1,6 millones) y Salamanca (1,8 millones) registran las cifras más bajas.
«Meros instrumentos de recaudación»
El presidente de AEA, Mario Arnaldo, critica la política de radares de la DGT y considera que el incremento en la recaudación «no se ha debido a la indisciplina generalizada de los conductores, sino a la activación de nuevos dispositivos estratégicos».
Arnaldo señala que la mayoría de las denuncias se formulan en autopistas y autovías, y no en las carreteras secundarias donde se produce el 70% de los accidentes con víctimas, y concluye que los radares se han convertido en «meros instrumentos de recaudación» sin conseguir reducir los excesos de velocidad ni la siniestralidad.










