Moretones por todo el cuerpo y sedación permanente. Eso fue lo que se encontraron los hijos de una mujer de 86 años al visitarla en la residencia Can Blai, en Santa Eulària. La familia ha denunciado negligencia ante la Guardia Civil, que investiga el caso desde el 16 de julio a partir de un atestado al que ha tenido acceso La Voz de Ibiza. El documento recoge también una úlcera en la pierna izquierda que nadie del centro comunicó a los familiares.
Sedada sin permiso de su médica
La familia sostiene que el personal de la residencia mantuvo a la mujer sedada de forma continua durante todo su ingreso. Según relata Milagro Fernández Fernández, hija de la afectada, la médica de cabecera se mostró «súper asombrada» al enterarse: nunca autorizó esa medicación. «En ningún momento le dijo al médico de la residencia que le diera nada», insiste Fernández, que atribuye la sedación a un intento de controlar a su madre, reacia a permanecer en el centro. La mujer, recuerda su hija, padece además alzhéimer.

Seis días bastaron para todo esto
La mujer ingresó en Can Blai el 7 de julio. Seis días después, el 13 de julio, una de sus hijas la visitó y se topó con dos caídas recientes y hematomas por todo el cuerpo. «Las piernas superhinchadas, daba miedo mirárselas», describe Fernández. En la residencia no llamaron a una ambulancia: fue la propia familia quien lo hizo. La mujer terminó ingresada en el Hospital Can Misses de Ibiza.
La familia reclama el parte de lesiones
Desde entonces, la familia intenta sin éxito conseguir el parte de lesiones para incorporarlo a la denuncia. Ha acudido en dos ocasiones a la Guardia Civil de Santa Eulària, donde le indicaron que ese documento debería haberse tramitado en el propio ingreso por urgencias. Fernández cree que la reacción a tiempo de la médica de cabecera evitó un desenlace peor para su madre.

72 horas para identificar a los responsables
El atestado recoge que se desconoce la identidad exacta de los presuntos autores, aunque la familia apunta al personal encargado del cuidado de su madre. La Guardia Civil advierte de que si no se identifica a los responsables en un plazo de 72 horas, las diligencias no se remitirán de forma automática a la autoridad judicial, sin perjuicio de que la familia pueda reiterar la denuncia ante la fiscalía o el juzgado de instrucción.
Una queja también ante el Govern balear
El hermano de Milagro presentó además una hoja de quejas ante la Fundación de Atención y Apoyo a la Dependencia, dependiente de la Consejería de Asuntos Sociales, el 15 de julio. En el escrito describe lo ocurrido como maltrato y acusa tanto al médico de la residencia como a la médica de cabecera de haber ocultado el estado real de su madre. La familia ya ha puesto el caso en manos de un despacho de abogados.
Sin respuesta de la residencia
Según el testimonio de Fernández, cuando la familia comunicó a Can Blai que había presentado la denuncia, desde el centro respondieron que podían hacer «lo que quisieran», sin dar más explicaciones. La residencia es competencia del Govern. Desde La Voz de Ibiza se intentó comunicar con Fundación de Atención y Apoyo a la Dependencia, sin obtener hasta el momento respuesta.
La familia insiste en que su objetivo es visibilizar lo ocurrido para que otros presuntos casos de negligencia en residencias de Ibiza no queden en silencio. Mientras avanza el proceso judicial, la mujer de 86 años permanece al cuidado de sus hijas.










