La Guardia Civil ha investigado a un hombre de 34 años por un presunto delito de maltrato animal en una finca rústica de Sant Josep de Sa Talaia. Los agentes del Seprona encontraron a cinco podencos ibicencos en estado de abandono crítico, sin agua ni comida, y uno de ellos murió por la falta de cuidados, según informó la Guardia Civil en una nota de prensa.
Aviso por abandono crítico
Todo arrancó con la denuncia de un ciudadano. A raíz de ese aviso, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) tuvieron conocimiento de que varios perros de raza podenco ibicenco podían estar en una situación de abandono grave en una parcela de la zona.
El 22 de julio, los agentes se desplazaron hasta el lugar. Desde el exterior de la finca observaron a cinco perros de esta raza. Uno de ellos estaba completamente inmóvil, tumbado de lado en el suelo y aparentemente sin vida. Al no encontrar a nadie responsable en ese momento, iniciaron las gestiones para localizar al propietario de la parcela.

Desnutrición y deshidratación grave
Una vez localizada la persona encargada del cuidado directo de los animales, los agentes pudieron entrar junto a ella en la finca. Lo que encontraron confirmó sus sospechas: los perros presentaban delgadez extrema, con signos evidentes de desnutrición, deshidratación grave y una pérdida alarmante de masa muscular.
El recinto no tenía agua limpia ni alimento. Los comederos y bebederos estaban totalmente vacíos, secos y con suciedad incrustada, lo que indicaba que los animales llevaban días sin recibir ningún tipo de sustento. El lugar, además, presentaba condiciones higiénicas deplorables, con acumulación de plásticos, suciedad y excrementos secos.

Uno de los perros murió
Ante la gravedad de la situación, los agentes del Seprona procedieron a retirar a los perros de la finca. Los animales fueron entregados al personal técnico del Centro de Protección de Animales Domésticos (CEPAD), donde recibieron atención médica urgente y quedaron bajo custodia provisional.
De los cinco podencos hallados, uno murió por el abandono sufrido. Los otros cuatro sobrevivieron, aunque su vida llegó a estar en peligro inmediato por la falta de cuidados, según recoge la investigación de la Guardia Civil.
Investigado por omisión de cuidados
El hombre de 34 años ha sido investigado por un delito de maltrato animal, en su modalidad de omisión grave de los deberes de cuidado. La Guardia Civil considera que el responsable dejó de alimentar e hidratar a los animales, lo que provocó, presuntamente, la muerte de uno de ellos y puso en riesgo la vida de los otros cuatro.
El hombre investigado se enfrenta ahora a las diligencias derivadas de este delito de maltrato animal, mientras los cuatro podencos supervivientes continúan bajo la custodia y atención veterinaria del CEPAD tras el abandono sufrido en la finca de Sant Josep de Sa Talaia.










