La muerte de un joven de 24 años en el acceso al Aeropuerto de Menorca sigue rodeada de interrogantes. Mientras la investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias exactas del atropello, han salido a la luz nuevos detalles que ponen el foco en una situación que, según denuncian los taxistas de la isla, se repite con frecuencia durante las madrugadas de verano.
El accidente mortal ocurrió pocas horas después del cierre del único local de ocio situado junto al aeropuerto. En ese momento, decenas de jóvenes trataban de conseguir un taxi para regresar a sus alojamientos. Un vídeo grabado apenas unos minutos antes del atropello muestra cómo varios de ellos invaden la carretera para intentar detener los vehículos, una escena que, según el sector del taxi, es habitual durante los fines de semana y en temporada alta.
Mientras tanto, la Policía Nacional mantiene abiertas distintas líneas de investigación para determinar por qué la víctima se encontraba tumbada e inmóvil en mitad de la calzada, en una curva sin iluminación y a escasos metros de la terminal.
Un vídeo grabado minutos antes del atropello
Las imágenes captadas a las 4:51 horas, apenas unos minutos antes del accidente, muestran el ambiente existente en el acceso al aeropuerto. En la grabación aparece otro taxista que se dirige hacia la parada de la terminal y que tiene que esquivar a varios jóvenes que irrumpen en la calzada intentando detener el vehículo. Incluso puede verse a una persona tumbada sobre el asfalto. El atropello mortal se produjo poco después, pasadas las cinco de la madrugada, prácticamente en la misma zona.
Según fuentes próximas al establecimiento de ocio situado junto al aeropuerto, alrededor del 80% de la clientela utiliza el servicio de taxi cuando finaliza la sesión, lo que provoca una importante acumulación de personas esperando transporte. En esta ocasión, el volumen de jóvenes fue tan elevado que la dirección del local decidió prolongar durante media hora más el trabajo del equipo de seguridad, integrado por entre seis y ocho personas, para intentar evitar que los clientes permanecieran sobre la calzada del acceso al aeropuerto.
Una situación que, según los taxistas, se repite cada verano
El accidente ha vuelto a poner sobre la mesa una problemática que el sector del taxi asegura conocer desde hace años. Los profesionales explican que, cuando termina la actividad de la discoteca, numerosos jóvenes salen a la carretera e intentan detener los taxis de cualquier forma.
Según denuncian desde Radio Taxi Menorca, algunos se colocan delante de los vehículos para obligarlos a frenar, otros lanzan piedras o incluso golpean los coches mientras intentan conseguir un viaje de regreso. La presidenta de Radio Taxi Menorca, Digna Tur, asegura que estos episodios se producen cada temporada. «Son actos que están ocurriendo cada año, cada temporada cuando se hacen las fiestas en esta discoteca que está al lado del aeropuerto nos encontramos con estos casos», señaló en declaraciones a Radio Menorca.
La representante del sector añade que esta situación no se limita únicamente al entorno del aeropuerto. También identifica como zonas conflictivas el puerto de Maó, Son Bou, la Cova d’en Xoroi y los lugares donde se celebran fiestas patronales, donde igualmente se han registrado escenas similares.
Los taxistas reclaman más medidas de seguridad
Tras el accidente, la asociación Radio Taxi difundió un comunicado trasladando su «más profundo pesar» por la muerte del joven y expresando sus condolencias a familiares y amigos. Al mismo tiempo, quiso dejar claro que no atribuye responsabilidad alguna a la discoteca y reiteró su «máximo compromiso por la seguridad y el servicio a los clientes». Desde la entidad insisten en «seguir trabajando para reforzar todas las medidas que contribuyan a prevenir que sucesos tan dolorosos no se vuelvan a repetir».

Sin embargo, advierten de que el entorno del aeropuerto se convierte durante determinadas madrugadas en un punto especialmente conflictivo por la elevada concentración de jóvenes intentando detener taxis. Muchos conductores afirman verse obligados a esquivar personas que irrumpen en la carretera y aseguran sufrir insultos e incluso golpes en sus vehículos.
Como consecuencia, según Radio Taxi, numerosos profesionales que trabajan en horario nocturno han optado por dejar de recoger pasajeros en el aeropuerto y sus inmediaciones durante la madrugada. Actualmente son 84 los taxistas que prestan servicio en Maó, independientemente del día de la semana.
Qué investiga ahora la Policía
La principal incógnita continúa siendo por qué la víctima permanecía inmóvil sobre la carretera. El joven, identificado por medios nacionales con las iniciales A.G., era un vecino de Barcelona de 24 años. Las primeras investigaciones indican que el conductor del taxi circulaba todavía de noche hacia la terminal cuando no pudo detectar la presencia del cuerpo tendido sobre la calzada.
Las imágenes registradas por la cámara instalada en el propio vehículo muestran cómo el automóvil impacta contra una persona que ya estaba tumbada sobre el asfalto. El cuerpo fue arrastrado durante varios metros antes de que el conductor pudiera detener el vehículo.
La Policía Nacional trabaja para aclarar si el atropello estuvo precedido por algún delito o si el joven llegó hasta ese punto por otras circunstancias. El portavoz de la Policía Nacional de Maó, Benito Nogales, explicó: «Hemos pedido colaboración ciudadana por si hubiera testigos que presenciaran los hechos». Además de las imágenes del taxi, los investigadores analizan las cámaras del aeropuerto y también las grabaciones facilitadas por la discoteca.
Las cámaras del local, clave para reconstruir lo ocurrido
El establecimiento de ocio ha puesto a disposición de los investigadores todas las imágenes registradas por sus cámaras de seguridad. El objetivo es reconstruir los movimientos del joven antes del accidente y determinar cómo terminó tendido en una curva sin iluminación situada junto al acceso de la terminal de llegadas.
Las autoridades contemplan diferentes hipótesis. Entre ellas figura la posibilidad de que el fallecido hubiera sido cliente del local o que se dirigiera al aeropuerto para coger un vuelo. No obstante, la investigación permanece abierta y los agentes pretenden descartar cualquier posible delito previo al atropello.
El aeropuerto también había alertado de problemas en la zona
La tragedia ha generado una fuerte conmoción entre los trabajadores del aeropuerto. El delegado de Comisiones Obreras en Aena Menorca, Ramón Carreras, remitió un escrito a la dirección del aeródromo recordando que desde hace años se viene advirtiendo de los problemas asociados a la actividad nocturna del establecimiento cercano. Entre ellos menciona roturas de cristales y lanzamiento de vasos, además de la velocidad a la que circulan algunos vehículos en la zona de la terminal.
Tanto la representación sindical como Radio Taxi consideran necesario incrementar la vigilancia durante determinadas franjas horarias. Digna Tur lamentó que no se hayan adoptado medidas antes de que ocurriera una tragedia de estas características.
«Creo que no se tenía que haber esperado llegar a este punto cuando se ha solicitado ayuda en puntos conflictivos y se nos ha negado. Entiendo que la policía en las fiestas tiene mucho trabajo y a lo mejor no nos pueden poner un policía, pero hay personas que atacan a los taxistas y que, incluso, se paran delante para que frenes», afirmó.
Una investigación que sigue abierta
El caso continúa bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción número 2 de Maó, que, debido a la complejidad del suceso, ha solicitado además la incorporación del equipo de siniestros viales de la Guardia Civil a la investigación.
Mientras se esperan los resultados de la autopsia y se revisan todas las imágenes disponibles, los investigadores intentan responder a la pregunta clave: cómo y por qué un joven de 24 años terminó inmóvil sobre una carretera de acceso al aeropuerto en plena madrugada, en un punto donde, según denuncian desde hace años los profesionales del taxi, la inseguridad se ha convertido en una preocupante rutina durante el verano.











