Una disputa entre una mujer y su exsuegra por el uso de una vivienda en Santa Eulària terminó esta semana con la salida voluntaria de la ocupante, tras meses sin pagar alquiler. La propietaria recurrió a una empresa de desalojos y a la mediación de la Guardia Civil para resolver el conflicto, según relató la propia compañía contratada en un vídeo publicado en redes sociales.
Una casa, una exnuera y meses sin pagar
El conflicto se remonta, según el relato de la empresa contratada, a octubre del año pasado. Desde entonces, la ocupante de la vivienda —descrita como exnuera de la propietaria— no habría pagado alquiler, pese a seguir viviendo en el inmueble, situado en la urbanización Los Narcisos.
La propietaria, cansada de la situación, decidió recurrir a una empresa de desalojos extrajudiciales, identificada en el vídeo difundido como Desokupa, para intentar resolver el conflicto directamente con su exnuera.
Ver esta publicación en Instagram
«No creo que seas mala persona»
La negociación se prolongó durante horas y no siempre fue tensa. En un momento de la conversación, uno de los responsables de la empresa le dijo a la mujer: «Yo no creo que seas mala persona». Le preguntó, además, si estaba dispuesta a buscar otra vivienda. Ella respondió que sí.
Durante el proceso, el equipo llegó a publicar y después retirar dos vídeos sobre el caso, un gesto que ofreció a la ocupante a cambio de que aceptara negociar su salida.
Una denuncia en medio de la negociación
El conflicto se tensó cuando, según el propio relato de la empresa, la ocupante presentó una denuncia contra ellos ante la Guardia Civil mientras el equipo se dirigía a la playa. El aviso los obligó a volver para retomar la negociación con las dos partes.
Ver esta publicación en Instagram
Finalmente acordaron una salida basada en lo que la empresa denomina «control de acceso»: al tratarse de una zona común de la propietaria, la ocupante no podría volver a entrar en el inmueble si lo abandonaba sin firmar antes un acuerdo.
La firma que cierra el conflicto
La disputa familiar terminó con la firma de la salida voluntaria de la vivienda por parte de la ocupante. Según la empresa, la mujer trabajaría en el Ayuntamiento de Santa Eulària, un dato que no ha sido confirmado por fuentes municipales.











