El tramo de la carretera de Santa Eulària donde tres motoristas perdieron la vida en menos de diez horas en agosto del año pasado será objeto de una profunda reforma para mejorar la seguridad de peatones y conductores. El Consell de Ibiza financiará con cerca de 945.000 euros la transformación de la travesía de Can Marçà, mientras que el Ayuntamiento de Santa Eulària se encargará de licitar y ejecutar unas obras que incorporarán un paso de peatones regulado por semáforo, nuevos itinerarios peatonales, mejoras en la iluminación y dos paradas de autobús.
La intervención afecta a 700 metros de la carretera EI-200, entre los puntos kilométricos 3,7 y 4,4, en un tramo que con el paso de los años ha quedado integrado en el núcleo de Can Marçà y en el que conviven viviendas, negocios, accesos particulares, transporte público, peatones y un importante volumen de tráfico.
El objetivo es convertir una carretera convencional en una travesía con condiciones propias de un entorno urbano.
La actuación cobra especial relevancia después de la tragedia ocurrida hace prácticamente un año. Tres motoristas murieron en dos accidentes registrados en menos de diez horas en esta misma zona de Can Marçà, durante el último fin de semana de agosto de 2025.
El primero de los siniestros se produjo durante la tarde del sábado 30 de agosto, cuando una motocicleta en la que viajaban dos personas colisionó con un coche a la altura de Can Marçà. La mujer que viajaba como acompañante falleció pese a las maniobras de reanimación practicadas por los equipos sanitarios, mientras que el conductor resultó herido muy grave.
Horas después, ya durante la madrugada del domingo, otros dos jóvenes motoristas perdieron la vida en un segundo accidente prácticamente en el mismo punto de la EI-200. Los dos siniestros dejaron así tres fallecidos en menos de diez horas en una zona en la que la velocidad está limitada a 60 kilómetros por hora.
Aceras, semáforo y nueva iluminación
El proyecto presentado este miércoles prevé crear itinerarios peatonales a ambos lados de la carretera y reordenar los accesos existentes, además de mejorar el drenaje superficial de la vía. También se instalará un paso de peatones regulado mediante semáforo y se renovará el alumbrado de todo el tramo.
La reforma contempla asimismo dos nuevas zonas de parada de autobús, una en cada sentido de circulación, además de espacios específicos para la recogida de residuos. El propósito de las administraciones es reducir el carácter de carretera que actualmente mantiene este tramo y adaptar su configuración a la presencia de viviendas y actividad económica.
Suavizar el tráfico
La alcaldesa de Santa Eulària, María del Carmen Ferrer, ha manifestado esta mañana que se tratan de «unas obras que permitirán suavizar el tráfico en una zona tan sensible como este tramo, para que todos los peatones puedan disponer de sus aceras, mejorar la iluminación y la conducción de las aguas. También habrá dos paradas de autobús, una en cada sentido, una mejor iluminación y, en definitiva, se pacificará esta zona para mejorar la calidad de vida y, sobre todo, la seguridad de los peatones».

El presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí, ha defendido por su parte que la firma del convenio supone «un paso definitivo para hacer realidad una actuación necesaria y largamente reclamada por los vecinos de Can Marçà».
Marí ha incidido en que la carretera ha ido quedando integrada dentro de un núcleo de población, por lo que considera necesario dotarla de unas condiciones de seguridad, accesibilidad y movilidad propias de una travesía urbana. El Consell ha redactado el proyecto y aportará un máximo de 944.391,17 euros, mientras que el Ayuntamiento asumirá ahora su licitación y ejecución.
Un proyecto planteado desde 2023
La transformación de Can Marçà lleva varios años sobre la mesa de ambas administraciones. El proyecto ya aparecía en 2023 entre las actuaciones previstas por el Consell para incrementar la seguridad y mejorar la movilidad peatonal en la red viaria de Ibiza.
En septiembre de 2025, apenas unas semanas después de los dos accidentes que costaron la vida a tres motoristas, el conseller de Territorio, Ordenación Turística, Movilidad, Infraestructuras Viarias y Lucha contra el Intrusismo, Mariano Juan, y Carmen Ferrer dieron a conocer los avances del proyecto y el modelo elegido para ejecutarlo.
El acuerdo establece que el Consell asume la redacción y la financiación y el Ayuntamiento se responsabiliza de ejecutar las obras. Es una fórmula de colaboración que ambas instituciones ya han utilizado en otras travesías del municipio, entre ellas Ca na Negreta, donde se ha desarrollado otro proyecto de regeneración y mejora de la movilidad, y Sant Carles.











