Ibiza vuelve a situarse en el centro de la vela internacional con la sexta edición de Ibiza JoySail, una regata de superyates que se celebrará del 17 al 20 de septiembre con Marina Ibiza como base de operaciones y las aguas de Ibiza y Formentera como gran escenario deportivo.
La edición de 2026 confirma la consolidación de una cita que, en apenas seis años, ha logrado hacerse un hueco propio dentro del calendario mediterráneo. La regata reunirá a 19 embarcaciones, una cifra limitada de forma deliberada por la organización para preservar el carácter exclusivo del evento y mantener el equilibrio entre competición, convivencia y programa social.
La flota volverá a combinar superyates de altas prestaciones, cruceros oceánicos y embarcaciones que competirán manteniendo su configuración habitual, una de las claves de la filosofía Corinthian que caracteriza a Ibiza JoySail.
Entre los nombres que volverán a navegar por las Pitiusas aparecen Aurelius, Cervo, Gelliceaux, Liberty Squared, Moat, Morgana y Nostromo, mientras que también habrá un importante grupo de debutantes.
Marina Ibiza, epicentro de la sexta edición de Ibiza JoySail
La competición tendrá lugar del 17 al 20 de septiembre, con Marina Ibiza como centro neurálgico. Desde allí se articulará tanto la parte deportiva como el programa social, que incluirá barbacoas, cenas y fiestas durante las cuatro jornadas de competición. La entrega de premios está prevista para el domingo 20 de septiembre.
La organización de la regata corre a cargo de STP Shipyard Palma y Marina Ibiza, y la cita ha ido ganando peso internacional hasta convertirse en una de las referencias del circuito de superyates. Las aguas de Ibiza y Formentera aportan, además, un escenario muy particular por la combinación de condiciones de viento variables, belleza paisajística y posibilidades tácticas.
Según la información de la organización, la flota puede encontrarse tanto con brisas suaves como con situaciones de mayor intensidad, lo que añade complejidad a una prueba en la que la estrategia y la capacidad de adaptación tienen un peso relevante.
Una flota limitada a 19 embarcaciones
Uno de los elementos distintivos de Ibiza JoySail es precisamente su apuesta por una participación limitada. Desde hace dos ediciones, la organización ha decidido no aumentar el número de inscritos, a pesar de haber recibido el interés de más embarcaciones.
En 2026 serán 19 los superyates participantes, una decisión que busca preservar la exclusividad del evento y garantizar que todos los equipos puedan disfrutar tanto de la competición como de las actividades en tierra.
La flota incluye embarcaciones de gran eslora y diferentes perfiles. Entre los astilleros representados, Southern Wind contará con siete unidades, lo que lo convierte en el constructor con mayor presencia.
Nautor’s Swan tendrá cuatro embarcaciones, y también habrá barcos construidos por Vitters Shipyard, Baltic Yachts, Claasen, Pendennis Shipyard, Oyster, Wally, Y Yachts y J.O.M. Holland.
En la información aportada para esta edición también aparecen referencias a esloras que van desde los 80 hasta los 147 pies, mientras que otra relación de embarcaciones confirmadas sitúa parte de la flota entre los 89 y los 131 pies.
Los habituales y los debutantes de Ibiza JoySail 2026
Entre los barcos que ya conocen la regata y regresan para competir figuran Aurelius, Cervo, Gelliceaux, Liberty Squared, Moat, Morgana y Nostromo.
Junto a ellos, la sexta edición incorpora un grupo amplio de debutantes: Bella, Fortissimo II, Atalante, Inoui, Kalantis, Kiboko III, Nefertiti, Ocho, Point Counter Point, Rose, Starfall y Win Win.

© Sailing Energy / Ibiza JoySail
19 September, 2025
En otra relación de embarcaciones confirmadas aparecen también Geist, de Spirit Yachts, y Karibu, de Oyster, además de Win Win, Rose y otros nombres ya presentes en la lista general.
La diversidad de la flota es uno de los puntos que la organización considera fundamentales. “Cada edición buscamos reunir embarcaciones muy diferentes entre sí, donde convivan algunos de los proyectos más competitivos del circuito con barcos que compiten manteniendo su configuración de crucero. Ese equilibrio es una de las señas de identidad de Ibiza JoySail”, explica Nacho Postigo, director de la regata.
Competir sin renunciar a la esencia de los barcos
Ibiza JoySail mantiene una filosofía Corinthian que permite a los armadores competir sin transformar completamente sus embarcaciones para convertirlas en barcos exclusivamente de regata. Los propietarios están invitados a participar con sus superyates en su configuración habitual de crucero, preservando así el carácter práctico y auténtico de cada embarcación.
Esa filosofía permite que convivan proyectos muy competitivos con otros cuyo objetivo principal es disfrutar de la navegación y de la experiencia completa del evento. Postigo lo resume así: “La flota es espectacular este año. Se puede identificar a los equipos que aspiran a ganar su clase y también a aquellos que simplemente quieren disfrutar de una gran experiencia en el agua. Independientemente de los resultados, todos disfrutan del ambiente de amistad y camaradería en tierra. Que consigamos atraer tanto a barcos de altas prestaciones como a cruceros nos hace sentir muy orgullosos a todo el equipo organizador”.
Una de las novedades: el Owner Driver Trophy
La edición de 2026 incorpora una novedad específica para reforzar todavía más el papel de los propios armadores. Ibiza JoySail estrenará el Owner Driver Trophy en cada clase. Este premio se concederá al primer barco de cada categoría cuyo patrón sea su propio propietario, siempre que el armador permanezca al timón durante la mayor parte de las pruebas, incluida la salida.
La iniciativa busca reforzar la participación directa de los propietarios y profundizar en la filosofía Corinthian que ya forma parte de la identidad de la regata. No se trata únicamente de reunir grandes embarcaciones, sino de conseguir que los armadores tengan un papel activo en la competición y que la experiencia mantenga un componente deportivo y de convivencia.
El Perpetual Trophy, antesala entre Mallorca e Ibiza
Antes de que comience oficialmente la competición principal, el programa deportivo ha incluido el Perpetual Trophy. La ventana para disputar esta prueba se abrió el 15 de agosto y permaneció disponible hasta el 16 de septiembre. El reto consiste en completar lo más rápido posible un recorrido de 48 millas náuticas entre Punta Cala Figuera, en Mallorca, y Tagomago, en Ibiza.
La prueba funciona como una antesala de la Ibiza JoySail y añade un desafío diferente antes de que toda la flota se concentre en Marina Ibiza. Velocidad, estrategia y capacidad de decisión se combinan en una travesía que permite a los participantes medirse antes del inicio oficial de las jornadas de competición.
Ibiza y Formentera, parte esencial de la regata
La ubicación no funciona únicamente como telón de fondo. Ibiza y Formentera forman parte de la identidad de Ibiza JoySail, tanto por las condiciones de navegación como por el componente social que rodea la prueba.
La fórmula de la regata combina competición, navegación, gastronomía, ocio y convivencia, pero mantiene como idea central disfrutar del mar y de las embarcaciones.

Marina Ibiza se convierte durante esos días en el punto de encuentro de armadores, capitanes y tripulaciones llegados de diferentes lugares.
En el agua, la diversidad de diseños y prestaciones añade interés a la competición. En tierra, el programa social completa una experiencia pensada para mantener un equilibrio entre exigencia deportiva y ambiente distendido.
Una cita ya consolidada en el calendario internacional
Con seis ediciones celebradas, Ibiza JoySail ha dejado de ser una regata emergente para convertirse en una cita estable dentro del calendario de superyates del Mediterráneo.
La combinación de una flota cuidadosamente seleccionada, participación limitada, filosofía Corinthian y escenarios como Ibiza y Formentera ha permitido construir una identidad propia en apenas seis años.
La sexta edición vuelve a apostar por ese mismo modelo: 19 embarcaciones, algunos de los astilleros más prestigiosos del mundo, habituales que regresan, debutantes y un programa que mezcla competición y convivencia.
Del 17 al 20 de septiembre, Marina Ibiza volverá así a convertirse en el epicentro de una regata que ha encontrado en las Pitiusas su escenario natural.










