La carta con la que Alejandra Ferrer ha comunicado a la militancia de Gent per Formentera (GxF) que no se presentará a las próximas primarias contiene algo más que una despedida después de 16 años en primera línea política. La dirigente hace también un ejercicio de autocrítica sobre su gestión, reconoce errores y deja un mensaje político para la nueva etapa de la formación: más capacidad de escucha, renovación interna y unidad frente al avance de las políticas de ultraderecha.
«Sé que no lo hemos hecho todo bien», admite Ferrer en la carta remitida a la militancia y conocida después de que este sábado comunicara personalmente su decisión durante la asamblea de GxF. Es una de las reflexiones que amplían el contenido de su despedida más allá de la decisión de no concurrir a las elecciones de mayo de 2027.
Ferrer sostiene que ha trabajado durante estos años con convicción y dedicación, pero señala también aspectos de su etapa política que considera mejorables. «Seguramente tendríamos que haber escuchado más», afirma antes de reconocer que algunas decisiones podrían haberse explicado mejor y que deberían haberse buscado antes espacios de entendimiento.
La reflexión adquiere especial significado después de cuatro legislaturas de presencia institucional. Ferrer ocupó responsabilidades de Turismo y Territorio, posteriormente presidió el Consell de Formentera y continuó después como vicepresidenta. En la actual legislatura ejerce como portavoz de Gent per Formentera en la oposición.
Una nueva etapa para GxF
La dirigente no plantea su marcha únicamente en términos personales. Ferrer vincula su decisión con la necesidad de renovación de los proyectos políticos y sostiene que cada etapa requiere personas, formas de trabajar y energías diferentes.
La reflexión llega precisamente cuando GxF debe iniciar el proceso para elegir a la persona que encabezará su candidatura al Consell en las elecciones de mayo de 2027. Ferrer, que lideró la lista de la formación en las dos últimas elecciones insulares, ha decidido no participar en esas primarias.
La ex presidenta del Consell insiste, sin embargo, en que su salida de la primera línea no supone una desvinculación del proyecto político. En su carta sostiene que GxF continúa siendo necesaria para mantener una voz propia de Formentera y un proyecto arraigado en la isla, mientras ella seguirá vinculada desde otra posición.
Advertencia sobre ultraderecha y retos de Formentera
Ferrer reclama cohesión interna para afrontar el escenario que se abre. La dirigente considera necesario que el partido avance unido para hacer frente a lo que define como el «avance de las políticas de ultraderecha».
El mensaje acompaña una relación de los asuntos que Ferrer considera pendientes para los próximos años. Vivienda, protección del territorio, movilidad, servicios públicos y gestión de los recursos aparecen entre las prioridades mencionadas por la dirigente, junto con el equilibrio entre actividad económica y calidad de vida.
Ferrer sitúa además como objetivo garantizar que las nuevas generaciones puedan continuar desarrollando su futuro en Formentera, una preocupación que vincula con esos problemas de vivienda, territorio y servicios. Su carta convierte así la despedida en un balance de los últimos 16 años, pero también en una declaración sobre los asuntos que, a su juicio, deberán marcar la próxima etapa política de la isla.
La decisión de no concurrir a las primarias fue comunicada este sábado durante la asamblea de GxF. La formación aprovechó el encuentro para homenajear a Ferrer por sus 16 años de actividad política en primera línea y destacó su trayectoria al frente del Consell en algunos de los periodos más complejos de esos años.
Ferrer cierra así su etapa como candidata, pero no su relación con GxF. Su despedida deja también una revisión crítica de la etapa que termina y una llamada a renovar el proyecto que deberá concurrir a las elecciones de 2027 sin quien encabezó sus dos últimas candidaturas.











