HISTORIA DE VIDA

«El duelo es un proceso muy largo»: le amputaron una pierna tras un accidente en Menorca y lo convirtió en un libro sobre discapacidad, cuidados y turismo

Nerea Pérez de las Heras sufrió en julio de 2023 un grave accidente con la hélice de una embarcación en Cala en Turqueta. Tres años después reconstruye en un libro la amputación, los cuidados y la discapacidad, pero también las contradicciones de haber sufrido el accidente mientras era turista en una isla sometida a una fuerte presión.
La periodista Nerea Pérez de las Heras.

Tres años después de que una hélice le provocara gravísimas heridas durante unas vacaciones en Menorca, Nerea Pérez de las Heras ha convertido aquella experiencia y todo lo que ocurrió después en Fantasma. La periodista y escritora sufrió el accidente el 23 de julio de 2023 mientras navegaba en Cala en Turqueta, en Ciutadella. Tras varias intervenciones, los médicos terminaron amputándole parte de la pierna derecha. La supervivencia, explica ahora, fue solo el comienzo de un proceso mucho más largo.

«El duelo es un proceso muy largo», resume Pérez de las Heras en una entrevista publicada por La Voz de Galicia. Una conclusión a la que llega después de describir el contraste entre la alegría inmediata por seguir viva y todo lo que aparece cuando desaparece la urgencia: el dolor, las limitaciones cotidianas y la pérdida de la relación despreocupada con el propio cuerpo.

El accidente en Cala en Turqueta

El accidente ocurrió durante una jornada de navegación en Cala en Turqueta. Ana y Carmen, dos de las personas que estaban con ella, consiguieron sacarla del agua mientras Pérez de las Heras permanecía consciente y se practicaba un torniquete. Al relatar públicamente lo sucedido un mes después, describió el agua a su alrededor como «una sopa roja» y contó que llegó a informar de su propio grupo sanguíneo mientras se organizaba la asistencia.

La primera atención hospitalaria se produjo en el Hospital Mateu Orfila, en Menorca. Desde allí fue evacuada en una avioneta medicalizada al Hospital Universitario Son Espases, en Mallorca. Tres operaciones de urgencia y un bypass que no consiguió salvar completamente la extremidad precedieron a la amputación de parte de la pierna derecha.

Pérez de las Heras contó entonces que había permanecido «alerta, consciente, orientada» durante horas, hasta entrar por primera vez en quirófano. La reacción inmediata que recuerda no responde, según explica ahora, a una fortaleza extraordinaria, sino a mecanismos biológicos de supervivencia que el cuerpo pone en marcha ante una situación límite.

La amputación solucionó la emergencia médica, pero no cerró la historia. Después llegaron nuevas operaciones, cicatrizaciones, rehabilitación, la adaptación a una prótesis, los trámites administrativos y el proceso psicológico de asumir que no existía la posibilidad de regresar exactamente al cuerpo anterior. Fantasma nace precisamente de esa imposibilidad de volver atrás.

El duelo después de sobrevivir

El libro rechaza deliberadamente el relato convencional de superación. Pérez de las Heras no plantea el accidente como una experiencia que la haya transformado mágicamente en una versión mejor de sí misma. Las experiencias traumáticas, sostiene, permanecen y pasan a formar parte de la persona en lugar de desaparecer una vez superada la fase más grave.

Por eso el centro de Fantasma está menos en la hélice que en lo que sucede después. La recuperación incluye volver a desplazarse, aceptar otros ritmos, depender de los demás, convivir con el dolor y descubrir hasta qué punto una ciudad o un trámite administrativo pueden convertirse en obstáculos para alguien con una discapacidad.

En una entrevista con elDiario.es, Pérez de las Heras lo condensó en otra frase: «Las discapacitadas no peleamos con la silla de ruedas sino con las escaleras y la burocracia». Su mirada desplaza así parte del problema desde el cuerpo hacia el entorno que ese cuerpo encuentra.

La prótesis tampoco equivale simplemente a recuperar la vida anterior. En Fantasma aparecen las dificultades físicas, pero también las expectativas que los demás proyectan sobre una persona con discapacidad: la obligación de ser ejemplar, resiliente o inspiradora y la tendencia a convertir cualquier actividad cotidiana en una demostración de superación.

El turismo también entra en el relato

Menorca no funciona en el libro únicamente como el escenario en el que ocurrió el accidente. Pérez de las Heras utiliza el hecho de haber llegado a la isla de vacaciones para conectar una experiencia privada con otra cuestión que le interesa: las consecuencias de la turistificación y las contradicciones que aparecen cuando quien las critica también participa de ellas como visitante.

En la conversación con La Voz de Galicia, la periodista lo explica de forma explícita: «Sufrir un accidente en un lugar tan gentrificado me servía para hablar de la turistificación». A partir de ahí reconoce su propia responsabilidad como turista y busca alejarse de una representación idealizada de sí misma como protagonista.

Ese planteamiento aparece también en el propio Fantasma. Pérez de las Heras se describe durante las horas anteriores al accidente como una turista que también contribuía a las tensiones que soportan quienes viven todo el año en las islas. Después del accidente, la experiencia cambia radicalmente: de la vida vacacional pasa al hospital, a las dificultades de movilidad y a una realidad en la que incluso encontrar alojamiento para quienes la acompañaban resultaba complicado por los precios.

El contraste le permite relacionar dos realidades que normalmente se cuentan por separado: la isla consumida como destino turístico y la isla en la que vive gente que necesita vivienda, transporte, carreteras, hospitales y servicios públicos durante todo el año.

Los cuidados después del hospital

Otra de las transformaciones que atraviesa el libro es el paso de cuidar a necesitar ser cuidada. Pérez de las Heras había asumido durante años responsabilidades vinculadas a la dependencia de sus padres. Después del accidente tuvo que aceptar que eran su pareja, sus amistades y su familia quienes organizaban turnos, desplazamientos y tareas alrededor de ella.

La experiencia sirve para preguntarse quién cuida y en qué condiciones se realizan esos cuidados. La autora presta especial atención al peso que siguen teniendo las mujeres dentro de esas redes y rechaza presentar esa distribución como algo natural: los papeles de cuidador y persona cuidada, defiende, también responden a aprendizajes y estructuras sociales.

La sanidad pública ocupa igualmente un lugar central porque su supervivencia pasó por dos hospitales públicos de Baleares. Ya cuando hizo público el accidente en 2023, Pérez de las Heras agradeció expresamente la atención recibida en Mateu Orfila y Son Espases. En Fantasma, sin embargo, evita convertir a los profesionales sanitarios en figuras heroicas: reivindica el sistema público precisamente como una estructura sostenida por trabajadores.

El significado de Fantasma

El título del libro juega con el denominado miembro fantasma, la percepción de una extremidad que continúa sintiéndose aunque físicamente ya no esté. Pero Pérez de las Heras amplía esa idea hacia otras ausencias: el cuerpo anterior al accidente, determinadas formas de independencia y las versiones de uno mismo que continúan presentes incluso después de haber desaparecido.

El libro empieza además con una frase que elimina cualquier suspense sobre lo ocurrido: «Mi pierna derecha se me adelantó a la muerte». A partir de ahí, el accidente deja de funcionar como desenlace para convertirse en el punto desde el que comienza la verdadera historia: qué pasa después de sobrevivir.

Tres años después de Cala en Turqueta, Pérez de las Heras ha transformado aquella jornada de vacaciones en un relato sobre el cuerpo, los cuidados, la discapacidad y los servicios públicos, pero también sobre las islas que visitamos como turistas. La pérdida física es irreversible. La adaptación, en cambio, no termina en un momento determinado. De ahí la frase que atraviesa Fantasma y que mejor resume lo ocurrido desde aquel día en Menorca: el duelo es un proceso muy largo.

Scroll al inicio
logo bandas