Formentera aprovechará la tramitación parlamentaria de la nueva ley de regulación de vehículos de Mallorca para intentar modificar su propia normativa de Formentera.eco. El Consell ha anunciado este miércoles que presentará enmiendas a la Ley 7/2019 de sostenibilidad medioambiental y económica de Formentera y, paralelamente, abrirá desde este jueves una encuesta entre residentes para conocer cómo perciben la saturación, la movilidad y el aparcamiento en la isla antes de decidir los siguientes cambios del modelo.
Las modificaciones planteadas afectan a tres cuestiones concretas. El Consell quiere que los vehículos de los trabajadores que llegan a Formentera durante la temporada dejen de estar sometidos a un cupo específico, establecer como criterio una autorización de vehículo por cada segunda residencia y estudiar un tratamiento distinto para los desplazamientos de residentes entre las distintas islas de Baleares.
La institución pretende trabajar estas propuestas con los grupos de la oposición antes de trasladarlas a la tramitación parlamentaria. El objetivo declarado es buscar un mayor consenso sobre la próxima etapa de Formentera.eco, un sistema que este miércoles, 30 de septiembre, pone fin a su octava temporada desde su implantación en 2019.
Trabajadores, segundas residencias y viajes entre islas
Uno de los cambios con mayor impacto práctico sería el referido a los trabajadores de temporada que se desplazan con su vehículo a Formentera. Actualmente, según explica el Consell, estos automóviles computan dentro del contingente destinado a visitantes. La propuesta es que dejen de tener un techo específico, con el argumento de facilitar la llegada de personal necesario para mantener los servicios y la actividad económica de la isla.
Las segundas residencias también podrían pasar a tener una regulación más concreta. El planteamiento adelantado por el Consell consiste en que cada propiedad o vivienda pueda disponer de la autorización correspondiente a un vehículo, aunque la nota no detalla todavía cómo se acreditarían esas situaciones ni qué efecto tendría la modificación sobre el número total de vehículos autorizados.
La tercera línea afecta directamente a los desplazamientos de residentes entre Ibiza, Formentera, Mallorca y Menorca. El Consell estudiará la posibilidad de no establecer contingentes entre islas, aunque condiciona esa opción a introducir mecanismos que eviten que la medida termine provocando un crecimiento descontrolado del parque móvil en Formentera.
El asunto tiene especial relevancia para Ibiza. Durante este verano, los cupos reservados a residentes ibicencos volvieron a mostrar una fuerte presión, particularmente en las motocicletas, con numerosas jornadas de fin de semana sin disponibilidad. La Voz de Ibiza ya informó de que los residentes de Ibiza disponían diariamente de 235 plazas para turismos y 50 para motocicletas durante el periodo regulado.
Encuesta tras meses de debate sobre Formentera.eco
Junto con las reformas legislativas, el Consell abrirá una consulta específica para residentes desde el 1 hasta el 15 de octubre. El cuestionario buscará conocer la percepción ciudadana sobre la saturación de vehículos, los desplazamientos por la isla, los problemas de aparcamiento y el grado de conocimiento y cumplimiento de Formentera.eco.
La consulta introduce la percepción de los residentes como un nuevo elemento para decidir la evolución del sistema, junto con los estudios técnicos y los datos recabados durante estas ocho temporadas. Llega además después de un año en el que la definición de la regulación para 2026 estuvo marcada por un intenso debate dentro del Consell d’Entitats.
A comienzos de año, 21 de las 36 entidades participantes se abstuvieron ante las alternativas inicialmente planteadas para el modelo de 2026, una falta de consenso que dio paso posteriormente a nuevas reuniones sectoriales y aportaciones de asociaciones y colectivos.
Más de 40.000 autorizaciones durante verano
El anuncio coincide con el cierre este miércoles de la temporada 2026 de Formentera.eco. El Consell tramitó 48.038 solicitudes, de las que 40.988 fueron autorizadas, 5.393 denegadas y otras 1.657 quedaron sin finalizar o pendientes de documentación.
Entre los permisos concedidos figuran 8.317 autorizaciones puntuales para turismos de visitantes y 1.287 para motocicletas, además de 2.222 turismos y 572 motocicletas correspondientes a residentes de Mallorca y Menorca. Los residentes en Ibiza recibieron 6.282 autorizaciones para turismos y 1.223 para motos durante la temporada.
Otra novedad aplicada este año ha sido la revisión del uso efectivo de determinadas autorizaciones de larga estancia. Hasta ahora, el Consell ha revocado 122 permisos correspondientes a vehículos de residentes de Ibiza con autorizaciones de 122 días y a vehículos ligados a trabajadores de temporada después de comprobar que no habían circulado por Formentera durante 15 días consecutivos.
El techo general de Formentera.eco se ha mantenido este año en 10.287 vehículos, frente a los 12.450 con los que arrancó el sistema en 2019. La reducción se ha concentrado durante estos años en vehículos de alquiler y visitantes, mientras el debate que comienza ahora apunta a redefinir qué categorías deben estar sometidas a cupos y cuáles deberían tener un tratamiento diferenciado.











