Representantes del sector náutico han propuesto este miércoles, 21 de octubre, en Ibiza incorporar avisos automáticos sobre las praderas de posidonia en los navegadores de las embarcaciones e instalar sistemas para vaciar aguas residuales directamente en los amarres. Las medidas las han planteado Diego de la Viña, capitán y fundador de Essence Sailing, y Pedro Francisco Gil Martín, presidente de la Asociación de Empresas de Chárter de las Islas Baleares (AECIB), durante el VIII Foro Marino de Ibiza y Formentera, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de la navegación recreativa.
La cita, desarrollada en Sa Peixateria bajo el lema «Economía azul: financiar soluciones, proteger el mar», ya había sido anunciada por La Voz de Ibiza. Entre sus impulsores figuran Ibiza & Formentera Preservation, Fundación Marilles y Marina Ibiza. La conservación marina constituye uno de sus principales ejes.
Alertas automáticas para evitar fondear sobre posidonia
De la Viña plantea integrar la ubicación de las praderas en plataformas de navegación como Navionics y C-MAP, con alertas antes de echar el ancla. La información aparecería en las cartas digitales habituales, sin obligar a consultar aplicaciones adicionales.
El capitán pide delimitar mejor las zonas de fondeo, cartografiar fondos aptos para barcos de gran eslora y ampliar los campos de boyas ecológicas donde contribuyan a proteger la vegetación marina. Defiende, además, una regulación ajustada a las condiciones reales de navegación.
La propuesta cobra relevancia tras el balance de Salvem sa Badia publicado por este periódico: el 46,5% de las 282 embarcaciones observadas este verano en la bahía de Portmany fondeaba sobre posidonia. Entre quienes respondieron a las encuestas, un 15% desconocía esa prohibición.
Vaciado de aguas residuales directamente en los amarres
La segunda propuesta se centra en habilitar conexiones de extracción de aguas grises y negras en los propios puntos de amarre, para que desprenderse de estos residuos resulte «tan fácil como cargar agua». De la Viña considera insuficientes los sistemas basados en motobombas y defiende que las obligaciones ambientales deben acompañarse de «instalaciones que permitan cumplirlas».
El problema ya constaba en el balance de Salvem sa Badia difundido por La Voz de Ibiza: la mitad de los encuestados que afirmaron utilizar los servicios portuarios de vaciado señalaron dificultades de acceso o problemas de funcionamiento. Eran respuestas de aquella encuesta, no una evaluación de todos los puertos.
El capitán plantea además prevenir los vertidos de hidrocarburos mediante revisiones de las sentinas, materiales absorbentes, equipos de respuesta ante derrames y mayor atención durante el repostaje. Añade otras medidas para zonas sensibles, como reducir la velocidad, mejorar el aislamiento acústico de los motores y emplear productos de limpieza biodegradables.
Boyas pendientes y pocas actas por fondeo ilegal
La falta de alternativas de fondeo añade dificultades: La Voz de Ibiza informó de que los siete campos proyectados, con 207 boyas, no estarían operativos en 2026. El retraso llegó después de que el Ministerio para la Transición Ecológica trasladara su ejecución al Govern.
Gil Martín respalda los sistemas de amarre ecológico, aunque insiste en que su ubicación debe responder a necesidades reales. Según advierte, las boyas «deben ubicarse donde realmente sean necesarias y no ocupar zonas de arena en las que ya es posible fondear sin dañar la posidonia».
También persiste un problema de vigilancia. Como publicó La Voz de Ibiza, Ibiza & Formentera Preservation denunció que en 2025 solo se levantaron 18 actas de infracción frente a 4.813 embarcaciones detectadas fondeando sobre posidonia en las Pitiusas: el 0,37%. La fundación reclama más agentes de medio ambiente y recursos para el Servicio de Vigilancia de Posidonia.
Intrusismo en el chárter y responsabilidad de las empresas
El presidente de AECIB ha señalado además el intrusismo y la falta de preparación de algunos operadores del alquiler náutico. «Yo soy de los que opina que el cliente va a ser la víctima de una mala gestión», afirma. A su juicio, el problema surge cuando «se ofrecen servicios de alquiler sin conocer suficientemente las embarcaciones, las normas de navegación y las responsabilidades que implica esta actividad, lo que perjudica tanto a los usuarios como al medio marino».
En alquileres sin patrón, Gil Martín recomienda entregar mapas e instrucciones sobre los fondeos autorizados y supervisar los recorridos mediante GPS. Explica que, cuando detecta incumplimientos, contacta con los usuarios y, si es necesario, les pide que regresen a puerto. AECIB, añade, fija criterios de admisión y contempla medidas frente a los incumplimientos.
Gil Martín reconoce que las inspecciones han aumentado, pero considera que «siguen siendo insuficientes» y pide una «mayor colaboración entre las autoridades, los puertos y las empresas». El balance del Govern publicado en septiembre recogió 66 actuaciones y 14 boletines de denuncia en las Pitiusas por parte del dispositivo de control del litoral, distinto del servicio encargado de vigilar los fondeos sobre posidonia.
Gil Martín sostiene que los clientes están cada vez más sensibilizados con la conservación marina y que responden positivamente cuando reciben información clara. De la Viña insiste, por su parte, en combinar esa formación con una «normativa adaptada a la realidad del sector y de los medios necesarios para cumplirla, de modo que la protección del entorno marino no dependa únicamente de la buena voluntad de las tripulaciones».











