Desde la semana pasada, Miguel Tur Costa (1976, Ibiza) ha tomado el mando de la Asociación de Bares, Restaurantes y Cafeterías de Ibiza y Formentera (PIMEEF Restauración), luego de la asamblea para elegir a su nuevo presidente en remplazo de Verónica Juan.
El empresario es gerente de los restaurantes Villa Manchega y Zebra, en Sant Antoni. “Los gestiono del año 2007. En PIMEEF estoy desde cuando trabajaba con mi padre. Como socio de PIMEEF Restauración llevo más de 20 años”, cuenta a La Voz de Ibiza.
– Su predecesora, Verónica Juan, llevaba tiempo con intenciones de dejar el cargo. ¿Cómo ha sido ese proceso de renovación?
– Ha sido muy simple, porque básicamente se finalizaba la etapa de Verónica (Juan). Hay un periodo máximo. Verónica, además, ha tenido que dejarlo porque ella ha cerrado su restaurante y se ha dedicado a otro sector. Y en este caso, hablamos entre los compañeros, los socios y salí elegido para el puesto.
La temporada estival
– ¿Cómo viene la temporada?
– De momento es una percepción, por lo que hablo con otros colegas de profesión o de otras profesiones también y proveedores. En principio, la sensación generalizada es que está siendo un poco más floja que la del año pasado.
– Si se compara con 2023, hay un bajón.
– Claro, si lo comparamos con un año de récord de ventas y de ocupación como ha sido 2023, es normal que cualquier comparación va a ser difícil de superar.
– ¿Y el bajón es generalizado o afecta a algunos segmentos específicos?
– Por lo que me dicen las personas con las que he contactado, es más o menos general. Es decir, lo están notando todas las empresas de forma transversal y afecta a prácticamente todos los sectores.
– ¿Y hay diferencias por ubicaciones?
– Sí. Afecta de forma muy diferente a los diferentes tipos de empresas. Entonces, ahora mismo, a lo mejor las empresas que están más cerca del mar o restaurantes, en este caso, quizá lo notan un poco menos que otro tipo de establecimientos más urbanos. Pero todos lo han notado, en mayor o en menor medida. A lo mejor hay algunos que antes tenían más cola y ahora siguen llenando, pero hay menos cola para entrar.
Después tampoco es lo mismo un establecimiento pequeño, que se puede llenar relativamente rápido y fácil, que a lo mejor un establecimiento grande, que tiene bastante capacidad, que a lo mejor le cuesta un poco más. Es decir, hay tantos tipos de establecimientos que poner una norma para todos o decir que a todos les afecta igual es complicado.
– ¿Y lo han podido poner en porcentajes a ese bajón?
– No, a nivel cuantitativo es demasiado pronto para decir. Y yo no le diría bajón, porque, me parece una palabra muy fuerte. Y me parece que no a todas las empresas les está afectando igual. Por ejemplo, te puede suceder una empresa que tenía mucha cola y que ahora tiene menos cola. ¿Bajón? No, le da igual, lo que pasa es que a lo mejor su lista de espera ha descendido. Entonces, simplemente que no hay tanta demanda como otros años.
Pero yo no hablaría de bajón. Porque, para empezar, primero son sensaciones subjetivas de las diferentes personas y de las observaciones de las personas. Y sin un análisis cuantitativo, que hasta final de temporada no lo puedes hacer, es difícil decirte blanco, negro o gris.
– Además, imagino que al quedar la vara tan alta de la temporada pasada, también es difícil compararla, ¿no?
– Claro, si lo haces por comparación con el año pasado… El año pasado y el otro son dos años muy particulares. Vienes de un 2020 y un 2021 que a nivel general es un desastre absoluto, donde la gente no pudo salir tanto, donde se inyectó mucho capital en el mercado; la gente en 2022 y 2023 tenía unas ganas locas de salir y de irse de vacaciones. Este año se ajusta un poco y volvemos quizá a una cierta normalidad. Entonces, comparar con 2022 y 2023, quizás no es con los años que teníamos que comparar. Ha bajado un poco, pero se sabrá a final de temporada. Lo que sí que hay es una sensación general de que la demanda es inferior.
– ¿Y cuáles son las causas? Desde PIMEEF han marcado que la Eurocopa y los Juegos Olímpicos han afectado.
– Las causas son muy variadas, es decir, no se puede atribuir a una sola. Y esto hablando con mucha prudencia y a priori. La primera causa que podríamos hablar es lo que te he dicho antes, 2020 y 2021 se cortó todo el tema turístico y la gente en 2022 y 2023 tenía muchas ganas de salir y divertirse, lo que quizá tuvo que restringir en los años de pandemia. Entonces, ahí hubo una pequeña explosión turística. Pero un poco para recuperar ese tiempo perdido. Y este año volvemos un poco a la normalidad.
También tenemos los eventos deportivos que hay a nivel europeo, que lógicamente nos restan algunos turistas porque en los dos países, por ejemplo, en los que se ha hecho la Eurocopa y las Olimpiadas, Alemania y Francia, son emisores turísticos. A lo mejor hay gente que decide hacer vacaciones en su propio país u otros turistas que vendrían aquí a lo mejor deciden ir a estos eventos. Es algo que suma.
La inflación de los últimos años que ha crecido mucho la cesta de la compra, la subida de los tipos de interés que afecta a aquellas personas y empresas que tienen préstamos de interés variable también incluye, porque tienen menos capacidad de gasto a lo mejor. Es decir, todo suma y la suma de todo hace que al final tengamos un mercado turístico como el que tenemos, que a lo mejor se esté ajustando a la normalidad o a una senda más estable otra vez.
Masificación
– ¿Qué postura tienen respecto del debate de la masificación del turismo?
– La masificación, como ese exceso tan grande, no es bueno para nadie. No creo que a ningún turista le interese ir a una playa que, por ejemplo, está que desborda y que no se puede entrar. Es decir, una cosa es que tengamos unas buenas cifras de ocupación y que más o menos estemos en una situación de equilibrio entre los residentes y turistas, y otra cosa es la masificación excesiva.
Tiene que haber buenas cifras de ocupación, tienen que venir los turistas y poder disfrutar de la isla, tienen que poder disfrutarla también los residentes. La isla es para todos y tenemos que poderla disfrutar todos. Entonces, encontrar el punto de equilibrio es la clave.
– Otro tema que se está debatiendo también es la reducción de la jornada laboral.
– En la Federación se ha enviado una nota de prensa exponiendo la opinión. De momento, no han dado ninguna casuística concreta respecto a la norma, simplemente ha sido un mensaje lanzado de forma general. Antes de leer la letra pequeña, que de momento no la sabemos, sí que estamos en contra de esa reducción si se aplica como un criterio general, sin atender a cuestiones específicas. Básicamente porque la reducción de jornada en Baleares, por ejemplo, puede afectar más que en otros sitios. No es lo mismo un tejido productivo como el que tenemos aquí, que sobre todo son microempresas, empresas de menos de diez trabajadores. ¿Cómo afectará esa norma a estas pequeñas empresas y cómo puede afectar a una gran empresa? No es lo mismo aplicar esa norma a un sector eminentemente presencial que a un sector que a lo mejor trabaja por objetivos o cuya productividad se puede ver alterada si se aplican determinados criterios.
Tampoco es lo mismo en una zona como Baleares que, por ejemplo, tenemos una demanda que es muy estacional que en zonas donde trabajan de forma más estable todo el año. La norma puede afectar, si se aplica de forma general, de manera muy diferente a todos los tipos de empresas. Tendríamos que ver la letra pequeña de cómo se aplicaría y de qué forma, si habría incentivos a estas pequeñas empresas, si habría incentivos a los sectores presenciales, si se va a aplicar a todo el mundo por igual o si se van a tener en cuenta ciertos criterios. Esto todavía no lo sabemos.
La Asociación
– ¿Cuáles son los proyectos que tiene para PIMEEF Restauración?
– En primer lugar, mantener los proyectos que ya están vigentes. Siempre repito, el proyecto Sabors d’Eivissa es uno de los más bonitos que hay, que es poner en contacto al productor local –apicultores, pescadores, ganadores- con el cliente final. Aquí la gastronomía hace de herramienta importante, porque es el enlace entre el cliente final y productor, y puede ayudar a poner en valor ese producto. A la vez, a nuestro sector también nos sirve para marcar algunas diferencias.
Después, el primer reto con que nos encontramos es la implantación de la factura digital, que se tiene que poner en marcha a partir de julio del año que viene. A nivel técnico, va a ser un reto sobre todo para muchos pequeños empresarios que a lo mejor todavía no están digitalizados. La idea sería poner las herramientas a disposición de todos los socios para que puedan hacer ese proceso con las mejores garantías posibles.

– Respecto a la escuela de hostelería, una estructura muy importante para la isla, ¿qué balance hace y cuáles son los planes?
– Como infraestructura, la estuve visitando el año pasado y es absolutamente espectacular. Me imagino que tardaremos todavía algún tiempo en que esta escuela coja un ritmo de rodamiento y trabajo para poder funcionar al 100 por ciento. Pero por fin tenemos una infraestructura aquí en la isla preparada para la formación de más alto nivel en hostelería. Yo creo que para el sector es muy importante, tanto para alumnos que se estén formando como para seguir formando a profesionales que están en activo. Es fantástico porque esto va a subir lo que es la calidad que pueden ofrecer las empresas tanto a clientes como a residentes.
Entonces una infraestructura de estas características y tan bien dotada como ha venido en recursos físicos y técnicos, bienvenido. Vamos a ver ahora el desarrollo que tiene, que esta es la segunda parte. Una vez que empiece, que me imagino que va a ir poquito a poco, pero se va a ir desarrollando en los próximos años. Vamos a intentar eso, que realmente haya un feedback potente entre el sector y la formación.
– ¿Cómo piensan crecer con la Asociación? ¿Qué ventajas ofrecen a los asociados?
– Desde PIMEEF Restauración, una de las cosas que hacemos es informar constantemente de los cambios normativos que pueden haber en el sector. Después, en aquellas cosas que se consideran de interés general, se hacen muchísimos cursos de formación, se ofrecen cuestiones más específicas por tanto técnicas, jurídicas, normativas, laborales, fiscales. Después también tratamos de anticiparnos a los retos que puedan producirse en el sector para aportar herramientas a los asociados para que puedan adaptarse a la mejor forma posible.
Otro de los temas que se está tratando de hacer desde la Federación es tener acuerdos financieros con bancos en condiciones preferentes. Tratamos de aportar valor a las empresas y que tengan un respaldo a nivel de asesoramiento económico, jurídico, normativo ante los cambios que se van dando.