El pasado miércoles un vehículo de alquiler fue retirado por mal estacionamiento en una zona prohibida y lo llevaron al depósito municipal de Sant Josep, donde ocurrió un hecho pocas veces visto: el arrendatario del coche ingresó a las instalaciones, se subió al vehículo y se dio a la fuga a toda velocidad.
Este hombre británico fue localizado gracias al trabajo en conjunto de la Policía Local de Sant Josep con la empresa de alquiler de vehículos. Para las 13:30 el coche fue devuelto y el sujeto en cuestión detenido, según informa Periódico de Ibiza y Formentera.
Durante la inspección del vehículo, se hallaron tres botellas de «gas de la risa», junto con equipos para su dispensación. Estos hechos hacen que los cargos contra él sean dobles: hurto impropio y delito contra la salud pública.