El domingo a las 19.40 estaba previsto que aterrizara en el Aeropuerto de Ibiza un avión de la empresa Vueling que había partido desde Sevilla. Sin embargo, esto no ocurrió: el vuelo VY2424 cambió a último momento su ruta y tocó tierra en Palma, donde se indicó a los pasajeros a bordo pasar la noche.
¿El motivo? “Problemas meteorológicas”, se limitaron a contestar desde la compañía ante la consulta de La Voz de Ibiza, sin dar más precisiones. Desde AENA, sin embargo, aclararon que el resto de los vuelos programados para esas horas “operaron con normalidad, todos aterrizaron”.
“Los pasajeros durmieron en un hotel de Palma que por supuesto puso Vueling”, explicaron desde la empresa a La Voz de Ibiza. También informaron que hoy estaba estipulado el regreso de todos los pasajeros hasta Ibiza, “vía Barcelona, que es la conexión de la que disponemos”.
La empresa no precisó la cantidad de personas afectadas por este sorpresivo cambio de ruta. Tampoco ha informado sobre en qué vuelos en los que viajarían los pasajeros hasta llegar a la mayor de las pitiusas. Pero, dadas las fechas programadas por Vueling, los pasajeros que partieron desde Sevilla el domingo por la tarde no podrían haber arribado a Ibiza antes del mediodía del lunes. Es decir, cerca de 20 horas más tarde.
¿Se puede reclamar?
En su sitio web oficial, Vueling no aclara cómo reclamar en casos de desvíos de vuelos realizados, pero sí en relación a retrasos de los vuelos, los cuales se contemplan en función de la hora de llegada a destino.
En esos casos, los pasajeros tienen derecho a:
- Tickets de comida y bebida en función del tiempo necesario de espera.
- 2 llamadas telefónicas, correos electrónicos o mensajes de fax.
- Si es necesario pasar la noche: alojamiento, dietas y desplazamiento desde y hasta el aeropuerto desde el lugar de alojamiento.
Según informó Periódico de Ibiza y Formentera, Vueling no ofreció bonos ni compensaciones por las dietas.
Vueling también permite, si el retraso es mayor a 5 horas, lo que ocurre en este caso pedir un “reembolso del coste íntegro del trayecto o trayectos ya realizados si el viaje ya no tiene razón de ser”. Sin embargo, en este caso se perdía la noche de hotel, una decisión que los pasajeros debieron tomar ya bien entrada la noche en la capital balear: costear de su bolsillo un vuelo de otra compañía para llegar en las horas subsiguientes o esperar al día siguiente y llegar a Ibiza con la ruta propuesta por Vueling.
A su vez, la legislación europea contempla una compensación de 250 euros para vuelos de menos de 1.500 kilómetros que se hayan desviado. Pero hay una excepción: cuando la causa son problemas climáticos, como los que ha argumentado Vueling, y que han generado polémica entre pasajeros. Claro, ningún otro vuelo llegado a Ibiza durante la tarde o noche del domingo sufrió semejantes alteraciones.