El Consell de Formentera, a través de la Conselleria de Medio Ambiente, presentará este jueves 27 de marzo una propuesta para el desmantelamiento de la central térmica de Ca Marí, una instalación que ha sido fuente de contaminación y molestias para los vecinos durante más de treinta años.
La central, que operó hasta 2023 con una turbina de 1966 y gasóleo como combustible, ha sido motivo de reiteradas quejas por la emisión de partículas contaminantes, ruidos y vibraciones. Aunque con la puesta en marcha de dos nuevos enlaces submarinos entre Ibiza y Formentera, el suministro eléctrico de la isla ha mejorado notablemente, la turbina sigue encendiéndose periódicamente como medida de mantenimiento, lo que sigue generando molestias en la zona.
Los tres puntos clave de la propuesta
La iniciativa, impulsada por la consellera de Medio Ambiente, Verónica Castelló, plantea tres medidas fundamentales para avanzar en la transición energética de Formentera:
- Instar a la Conselleria de Empresa, Empleo y Energía del Govern balear a establecer un calendario específico para la descarbonización y desarrollar una alternativa eficiente y menos contaminante para la central.
- Solicitar el cierre definitivo de la turbina, que sigue operando ocasionalmente como medida de prevención.
- Reclamar al Ministerio de Transición Ecológica y a GESA-ENDESA (ENEL) que inicien los trámites para el desmantelamiento total de la instalación.
Un compromiso con la Ley de Cambio Climático
Esta propuesta se enmarca en la Ley 10/2019 de Cambio Climático y Transición Energética, que busca la descarbonización de las centrales eléctricas en Baleares. En Ibiza, este proceso ya ha permitido sustituir combustibles contaminantes por opciones más sostenibles, y Formentera quiere seguir este mismo camino.
Según han señalado desde el Consell, si la propuesta se aprueba en el pleno, supondrá un hito en la lucha contra la contaminación en la isla, acercándola a un modelo energético más limpio y sostenible.