La esperada e imprescindible reordenación del puerto de Ibiza que ha de llegar de la mano de la aprobación definitiva del Plan Especial se hace de rogar. Mientras la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) avanza con concesiones de corto plazo –como la última de Marina de Botafoc-, el documento urbanístico con las modificaciones sugeridas en las alegaciones presentadas tras la aprobación inicial que el ente ha entendido positivas y, por lo tanto, incorporadas hace semanas que entró en el Ayuntamiento de Ibiza.
La aprobación definitiva ha de poner fin al limbo en el que se encuentra el puerto y, por ende, numerosos negocios que operan en él, permitir concesiones a largo plazo y la ejecución de las inversiones millonarias, públicas y privadas, que dependen de él.
“Esperamos que en 2025 el plan especial esté aprobado, y entonces también plantearemos ya una restauración del puerto de Ibiza para mejorar y quedará uno de los puertos mejores de España”, sostuvo a finales del año pasado el presidente de la APB, Javier Sanz, al presidir en la isla el Consejo de Navegación y Puerto.
A estas alturas, parece difícil cumplir los plazos planteados por la Autoridad Portuaria de Baleares. Y es que, finalmente y según ha podido saber La Voz de Ibiza, el Plan Especial deberá ser aprobado inicialmente otra vez como consecuencia de los cambios sustanciales introducidos a partir de las alegaciones presentadas. Se trata de un documento prácticamente nuevo en lo que hace referencia a algunos sectores.
Esto a pesar que fueron apenas ocho las entidades que plantearon diferentes cuestiones: la Asociación de Industrias y Servicios Náuticos de Ibiza y Formentera integrada en PIMEEF, el Club Náutico Ibiza; la Asociación Patronal de Empresarios de Actividades Marítimas de Illes Balears; Balearia Eurolíneas Marítimas S.A; el Sindicato de Estibadores Portuarios de Ibiza y Formentera; la Sociedad Recreativa Cultural y Benéfica; Lio Ibiza S.L. y Ocibar S.A., la actual concesionaria de Marina Botafoc.
Va para largo
Ni Autoridad Portuaria de Baleares ni Ayuntamiento de Ibiza han confirmado este extremo. No obstante, salvo inesperados cambios de última hora, la decisión es inevitable. Y, por ende, el retraso que supondrá un nuevo periodo de exposición pública, la presentación de nuevas alegaciones, y la respuesta a las mismas.
Las modificaciones introducidas por la APB en el nuevo Plan Especial afectan principalmente a dos sectores. Se trata de Marina Ibiza y el ámbito portuario del dique de Botafoc.
En Marina Ibiza, la APB habría aceptado las alegaciones encaminadas a evitar la reducción de la edificabilidad actual pactada por el entonces presidente de la APB, Joan Gual de Torrella, y el ex alcalde de Ibiza, el socialista Rafa Ruiz, ambos imputados en el caso puertos.
En la zona portuaria del dique de Botafoc, la APB ha previsto también más edificabilidad para edificios portuarios.
Es imposible ahora determinar un plazo en el que APB, como órgano promotor, y el Ayuntamiento de Ibiza como responsable de su aprobación, pondrán fin al limbo urbanístico en el que se encuentra el puerto de Ibiza desde que fue anulado el anterior el 29 de junio de 1999 tras un recurso de Colegio de Arquitectos.
Lo que está claro es que el contador se pondrá de nuevo a cero en los próximos meses. También es una incógnita la fecha el que el equipo de gobierno de Rafa Triguero aprobará inicialmente de nuevo en junta de gobierno. No se espera, en cualquier caso, que sea de forma inmediata.