El cierre del túnel de Sant Rafel por problemas técnicos en el sistema de ventilación de emergencia, ha provocado atascos de varios kilómetros en una de las principales vías de la isla desde el final del miércoles y durante la mañana del jueves. Se trata de la carretera que conecta Ibiza con Sant Antoni, donde se registraron retenciones significativas.
En el tramo comprendido entre Sant Rafel y Sa Casilla, los conductores han experimentado demoras de hasta 40 minutos para recorrer una distancia que, en condiciones normales, se transita en apenas 3 minutos. Esta situación ha generado un embotellamiento considerable en la entrada de Sant Rafel, donde los vehículos provenientes de la autovía y la vía de servicio deben incorporarse a una única vía para sortear el túnel clausurado.
El Consell de Ibiza ya había alertado sobre la posibilidad de estas retenciones al anunciar el cierre del túnel. La empresa concesionaria Ibisan informó que la clausura se debía a «problemas técnicos en elementos de seguridad del túnel relacionados con la ventilación de emergencia». Como resultado, el tráfico ha sido desviado por la travesía de Sant Rafel, lo que ha incrementado la congestión en las vías adyacentes.
La combinación de este cierre con el incremento del tráfico matutino, especialmente por desplazamientos laborales y escolares, ha exacerbado la situación, generando malestar entre los conductores y usuarios del transporte público.
En paralelo, también se han registrado grandes retenciones en Sant Josep, donde se está construyendo una nueva rotonda, lo que podría enlentecer el acceso.