La UGT ha denunciado este jueves un descenso en la calidad asistencial en la residencia de mayores de Formentera, atribuyendo el problema a «decisiones unilaterales» tomadas por la dirección del centro. Según el sindicato, estas decisiones han generado preocupación entre las familias y los usuarios, justo cuando se cumplen dos años desde la apertura de la residencia.
UGT ha señalado que los problemas comenzaron hace meses, cuando la dirección modificó los horarios de los trabajadores sin consultar ni consensuar con ellos. Esta medida, presentada como urgente en una mesa de negociación, fue rechazada por todas las partes implicadas, incluido el equipo de gobierno insular. Sin embargo, los trabajadores siguen esperando respuesta a una propuesta alternativa de horarios que presentaron en noviembre pasado.
Críticas a la gestión y consecuencias en la atención
La organización sindical ha denunciado que, desde la implementación de los cambios, la dirección ha tomado medidas que afectan tanto al personal como a los usuarios. Según UGT, estas decisiones han incluido la reducción de personal de apoyo, la eliminación de guardias técnicas los fines de semana y la asignación de tareas de enfermería a los auxiliares sociosanitarios, como la realización de curas e inyecciones.
El sindicato también ha alertado de que, durante los turnos nocturnos, en muchas ocasiones solo un auxiliar sociosanitario está a cargo de los 18 usuarios del centro, situación que consideran insostenible. Estas condiciones han generado malestar entre las familias, algunas de las cuales han optado por retirar a sus familiares de la residencia.
La respuesta del Consell de Formentera
En respuesta a las denuncias, el Consell de Formentera ha defendido la gestión del centro y ha asegurado que los servicios de atención a los usuarios están «totalmente garantizados» y cumplen con la normativa vigente.
Según la consellera de Bienestar Social, Cristina Costa, la residencia cuenta actualmente con 14 auxiliares sociosanitarios para atender a los 18 residentes, una cifra que supera ampliamente la ratio mínima de 6 establecida por ley y el reglamento interno del centro, que exige al menos 9.
Costa ha explicado que los cambios en los horarios buscan evitar el agotamiento del personal debido a las jornadas de 12 horas, distribuyendo los recursos de manera más eficiente en los momentos de mayor demanda asistencial. Además, ha subrayado que las auxiliares sociosanitarias solo realizan las tareas propias de su puesto y siempre bajo supervisión de una enfermera.
Reuniones y compromisos para buscar soluciones
La consellera ha confirmado que desde el inicio del conflicto se han llevado a cabo cuatro reuniones con todas las partes implicadas y que estas continuarán la próxima semana para buscar soluciones consensuadas. También ha señalado que la propuesta presentada por los trabajadores en noviembre fue rechazada porque no garantizaba una cobertura adecuada en los momentos de mayor presión asistencial.
Costa ha mostrado empatía hacia las preocupaciones de las familias y los trabajadores, asegurando que el Consell sigue comprometido con garantizar la calidad del servicio y mejorar las condiciones en la residencia. Sin embargo, el conflicto sigue abierto y tanto las familias como los profesionales esperan avances concretos en las próximas reuniones que permitan resolver la situación.