El centro de protección animal de Sa Coma ha anunciado este fin de semana el fallecimiento de Alí, uno de los perros más queridos y emblemáticos del recinto, donde residió durante casi cinco años.
Alí llegó a Sa Coma en 2021 en un estado de salud muy delicado, afectado por la leishmaniosis y con apenas fuerzas para seguir adelante. Sin embargo, con el paso de los días y gracias a los cuidados recibidos, logró recuperarse lentamente y mostrar un carácter que pronto conquistó a todo el equipo.
Desde el centro recuerdan que en pocos días se hizo evidente su temperamento “alegre, cariñoso y algo alocado”, siempre dispuesto a correr por el recinto, salir a pasear o disfrutar del sol tumbado en su hamaca, una de sus imágenes más habituales.
El guerrero silencioso
Sa Coma lo define como “un guerrero silencioso que logró superar su enfermedad” y que encontró en el centro “lo más parecido a un hogar”, aunque nunca llegara a ser adoptado.
“Nos deja el corazón roto y un recuerdo imborrable”, señala el centro en su despedida pública, en la que expresan su deseo de que allí donde esté ahora “no exista más sufrimiento ni soledad, y pueda por fin correr libre”.
El mensaje ha provocado numerosas reacciones de cariño en redes sociales, donde usuarios han querido rendir homenaje a Alí y destacar la labor de los trabajadores y voluntarios del centro de Sa Coma en el cuidado de animales abandonados en Ibiza.













