“Ha sido una decisión muy meditada”, asegura Alejandro Ponce a La Voz de Ibiza. La última semana, el Ayuntamiento de Sant Antoni comunicó que Ponce dejará su cargo como jefe de la Policía Local, asumido en abril de 2022 por motivos personales.
“A partir del mes de abril continuaré vinculado a la administración en mis funciones profesionales habituales, desde donde seguiré aportando mi experiencia y colaborando en todo lo que sea necesario para garantizar la continuidad y el buen funcionamiento del servicio”, asegura, mientras se muestra satisfecho del trabajo realizado en estos casi cuatro años.
—¿Qué balance hace de este tiempo al frente de la Policía local del municipio?
—El balance es positivo. Ha sido una etapa intensa, de mucho trabajo y responsabilidad, en la que hemos priorizado la cercanía con el ciudadano, la mejora de la seguridad y la modernización del servicio. Se han reforzado los dispositivos de prevención, mejorado la coordinación con otros cuerpos y optimizado los recursos disponibles. Todo ello ha sido posible gracias al compromiso y la profesionalidad de los agentes, a quienes quiero reconocer su esfuerzo. Quedan retos por delante, pero la base es sólida y el camino, el adecuado.
—¿Cuál considera que ha sido el principal desafío que ha tenido en el cargo?
—El principal desafío ha sido gestionar el equilibrio entre los recursos disponibles y las crecientes demandas de seguridad y servicio por parte de la ciudadanía. Adaptarnos a nuevas realidades (como el aumento de eventos, el turismo o nuevas formas de delincuencia) sin perder la cercanía ni la calidad del servicio ha requerido mucha planificación, coordinación y esfuerzo del conjunto de la plantilla.
Nuevas formas de delincuencia y microtráfico
—¿A qué nuevas formas de delincuencia se refiere en concreto?
—Cuando hablamos de nuevas formas de delincuencia nos referimos, principalmente, a fenómenos que no eran habituales hace unos años o que han evolucionado de manera significativa. Destacan los delitos vinculados a las nuevas tecnologías (estafas online, suplantaciones de identidad, fraudes a través de redes sociales o mensajería instantánea), así como determinadas modalidades de microtráfico de drogas asociadas al ocio y a sustancias emergentes (gas de la risa).
—El último verano se informaron 91 detenciones vinculadas a delitos contra la salud pública, muchas vinculadas a la venta de óxido nitroso. ¿Qué lectura hace de cómo se ha avanzado en el tema tráfico de drogas?
—Las actuaciones vinculadas al tráfico de drogas, especialmente en lo relativo a sustancias como el conocido ‘gas de la risa’, han requerido un esfuerzo operativo importante. Se trata de un fenómeno relativamente reciente, muy ligado al ocio, que presenta riesgos graves para la salud pública y exige intervenciones coordinadas, controles específicos y labores de prevención.
—En esa línea, ¿cómo ha sentido la Policía la falta de recursos que el Ayuntamiento reclama al Estado, de más presencia de Guardia Civil?
—La falta de recursos y de efectivos de otras administraciones se nota, especialmente en determinados momentos de mayor presión asistencial o de seguridad. La Policía Local ha tenido que asumir en ocasiones funciones y cargas adicionales, lo que exige un esfuerzo extra de la plantilla. Aun así, se ha mantenido una buena coordinación con la Guardia Civil y el resto de cuerpos, y gracias a la profesionalidad de los agentes se ha garantizado el servicio. Es evidente que una mayor presencia reforzaría la seguridad y aliviaría esa sobrecarga.
—¿Qué funciones y cargas adicionales señala que la Policía local ha asumido por falta de recursos?
—La Policía Local ha asumido en los últimos años funciones que van más allá de sus competencias tradicionales, en buena medida debido a la falta de recursos de otras administraciones o cuerpos. Esto incluye una mayor implicación en tareas de seguridad ciudadana, control de orden público en eventos multitudinarios, actuaciones sociales y asistenciales, así como un refuerzo constante en inspecciones administrativas y control del cumplimiento normativo. Todo ello supone una mayor carga de trabajo para la plantilla, que debe adaptarse con los mismos o incluso menores recursos humanos y materiales.
—¿Qué análisis hace de la situación en locales de ocio nocturno?
—En cuanto al ocio nocturno, la Policía Local desempeña un papel clave en el equilibrio entre el derecho al descanso de los vecinos, la seguridad de los usuarios y el normal desarrollo de la actividad económica. Esto implica una presencia constante, controles de horarios, inspecciones y mediación en conflictos, lo que supone una dedicación intensa, especialmente en fines de semana y temporadas de mayor afluencia.
El desafío de los tiempos administrativos
—¿De qué logro se siente orgulloso?
—Me siento especialmente orgulloso de haber fortalecido el equipo humano. Mejorar la coordinación interna, el compromiso de la plantilla y la relación con la ciudadanía ha permitido ofrecer un servicio más cercano, profesional y eficaz. Los resultados en seguridad y convivencia son fruto del trabajo colectivo, y ese es, sin duda, el mayor logro.
—¿Qué ha sido lo mejor y qué lo más difícil de trabajar con el actual equipo de Gobierno?-
—Lo mejor ha sido la posibilidad de trabajar con un equipo de Gobierno accesible, con el que ha existido diálogo y voluntad de colaboración para mejorar el servicio. Esa comunicación ha facilitado avanzar en proyectos necesarios para la Policía Local.Lo más difícil, como ocurre en cualquier administración, ha sido adaptarse a los tiempos y a los procedimientos administrativos, que a veces no avanzan al ritmo que requiere la gestión operativa diaria. Aun así, el entendimiento institucional ha permitido ir resolviendo las dificultades.
—¿Qué consejo le daría a quien lo suceda?
—Le aconsejaría que escuche mucho, tanto a la plantilla como a la ciudadanía, y que confíe en el equipo humano que tiene. La Policía Local funciona cuando hay liderazgo cercano, planificación y coordinación con otras administraciones. También es importante tener paciencia, constancia y una visión a medio y largo plazo, porque los cambios reales en la gestión pública no son inmediatos.
La convocatoria
La convocatoria es para la provisión temporal del puesto de jefe o jefa de la Policía Local mediante comisión de servicios voluntaria y por libre designación. El plazo de presentación de solicitudes es de 15 días hábiles desde el día siguiente a la publicación en el BOIB.
Las bases prevén una comisión de 12 meses, prorrogable por el órgano competente hasta un máximo de dos años, y contemplan la posibilidad de entrevista para valorar la idoneidad de las candidaturas, además de la opción de que el procedimiento pueda declararse desierto si no se considera adecuado ningún aspirante.













