El Real Madrid ha decidido dar un giro radical a su proyecto deportivo tras el golpe sufrido en la final de la Supercopa de España. La derrota por 3-2 ante el FC Barcelona durante este domingo ha precipitado la salida de Xabi Alonso. En una decisión de «mutuo acuerdo» con la directiva, el tolosarra deja su cargo, cediendo el testigo a otra figura de la casa que conoce perfectamente el ADN blanco: Álvaro Arbeloa.
El club ha optado por una solución interna para tomar las riendas del primer equipo de forma inmediata. Arbeloa asume el cargo este mismo lunes, convirtiéndose en la nueva esperanza del madridismo para reconducir el rumbo de la temporada. Su ascenso no fue al azar, sino el resultado de un proceso de maduración en Valdebebas que le ha permitido escalar posiciones hasta llegar a la cima de la estructura técnica del club.
La trayectoria del «Espartano» en los banquillos
Álvaro Arbeloa llega al puesto con una hoja de servicios impecable en las categorías inferiores del Real Madrid, donde comenzó su andadura en 2020. Desde sus inicios con el Infantil A, con el que se proclamó campeón de Liga, demostró una capacidad innata para la gestión de grupos. Su progresión continuó con éxito en el Cadete A y, especialmente, en el Juvenil A, equipo con el que alcanzó la gloria en la temporada 2022-2023 al conquistar un triplete histórico compuesto por Liga, Copa del Rey y Copa de Campeones.
Hasta su reciente nombramiento, el técnico salmantino desempeñaba sus funciones como entrenador del Castilla, cargo que ocupaba desde junio de 2025 tras haber revalidado el título de Liga con el Juvenil A en la campaña anterior.
Esta experiencia previa en el filial ha sido determinante para que la directiva confíe en él, valorando su conocimiento profundo de la cantera y su capacidad para transmitir los valores de competitividad y excelencia que exige el primer equipo.
Una leyenda que vuelve a casa en un momento crítico
La figura de Arbeloa como jugador es fundamental para entender el respeto que impone en el vestuario. Entre 2009 y 2016, el lateral defendió la camiseta blanca en 238 encuentros oficiales, formando parte de una de las eras más laureadas de la historia moderna del club.
En su palmarés como madridista destacan ocho trofeos de máximo nivel, incluyendo dos Copas de Europa, una Liga y dos Copas del Rey, además de haber sido una pieza clave en la Selección Española que dominó el mundo ganando el Mundial de 2010 y dos Eurocopas.
Mientras el club da la bienvenida a su nuevo líder, también ha querido despedir con honores a Xabi Alonso: a pesar de los resultados recientes, la directiva ha subrayado que la relación termina en excelentes términos, recordando que Alonso siempre será considerado una leyenda y un representante ejemplar de los valores del club.
Con la salida del tolosarra y el inicio de la era Arbeloa, el Real Madrid busca recuperar la solidez necesaria para pelear por los títulos que quedan en juego en este 2026.










