En una jornada marcada por el espíritu de San Valentín, la organización Ibiza Hike Station realizó una de sus acciones ambientales más ambiciosas hasta la fecha. Bajo la premisa de que el amor no solo se demuestra con gestos convencionales, 20 voluntarios decidieron dedicar su tiempo y esfuerzo para realizar lo que describieron como una de sus «limpiezas más difíciles».
Un regalo de 1,000 kilos para el planeta
Frente a la tradición de regalar flores, este equipo de trabajo optó por un impacto tangible en el ecosistema local, logrando retirar 1,000 kg de plástico y otros desechos en una sesión de seis horas de duración. El mensaje central de la iniciativa fue claro: «Si amas a Ibiza, demuéstralo».
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La actividad estuvo impregnada de una atmósfera inspirada en el concepto de que el «amor está en el aire», transformando esta idea en un sentimiento de «amor por todas partes». Según los participantes, la belleza del entorno es algo en lo que se debe «creer» al mirar alrededor, vinculando el romanticismo de la fecha con la preservación de la naturaleza.
En las imágenes se aprecia cómo los voluntarios retiran motos oxidadas, bicicletas, restos de vehículos y una gran cantidad de botellas de plástico.
Más que una limpieza, un compromiso
Para los organizadores, este acto representa una forma profunda de celebrar la festividad, destacando que el afecto por la isla debe traducirse en acciones concretas. El video de la jornada capturó este sentimiento de esperanza, sugiriendo que el amor se manifiesta incluso en el «susurro de un sueño» cuando se trabaja por un mundo más limpio.
Con esta acción, el grupo reafirmó su vínculo con el territorio bajo el lema «Te amamos, Ibiza», dejando una huella positiva en el medio ambiente en lugar de solo palabras de afecto.












