Autoridad Portuaria de Balears (APB) instalará en los muelles de Botafoc, en el puerto de Ibiza, el mismo sistema de cold ironing que ya aprobó ayer lunes en consejo de navegación en el puerto de Maó para que los ferris que operan en la rada mahonesa se puedan conectar a la red eléctrica terrestre mientras están amarrados. Con esta iniciativa, de obligada implantación por la Ley del Cambio Climático y que se hará extensiva como prueba piloto en el puerto de Palma, se permitirá reducir las emisiones de gases contaminantes, así como el ruido generado por los motores.
La inversión conjunta en los puertos estatales de la comunidad autónoma (Palma, Mahón, Ibiza y Alcúdia) asciende a 12,3 millones de euros y será financiada en un 40 por ciento por los fondos europeos Next Generation. La previsión es que el sistema pueda estar operativo en el segundo semestre de 2024 para los barcos que estén adaptados.
La técnica, conocida en inglés con la expresión cold ironing, constituye una alternativa para que los buques mantengan la maquinaria parada y la consiguiente eliminación del impacto sonoro y contaminante de los buques.
Apoyo de las instituciones
En este contexto, la APB tiene previsto presentarse conjuntamente con la Autoridad Portuaria de Barcelona a la convocatoria de ayudas europeas al transporte sostenible y digital.
El apoyo de las instituciones del territorio ha sido unánime. Ayuntamientos, consejos insulares y Govern han firmado una carta de aval que acompañará a la iniciativa, con la convicción de que la neutralidad climática y la voluntad de que los puertos de interés general de Baleares sean lo más respetuosos posibles con el medio ambiente es un objetivo común.