La acróbata española Marina Barceló falleció el pasado sábado durante una función en un circo alemán tras caer desde un trapecio frente al público. El accidente ocurrió en el espectáculo del Circo Paul Busch, en la ciudad de Bautzen, y fue catalogado por las autoridades como un accidente laboral. El suceso generó gran conmoción entre los asistentes y en el mundo circense, que lamenta la pérdida de una artista en pleno auge.
Los orígenes de la artista
Marina Barceló tenía 27 años y era natural de Mallorca, donde comenzó a formarse en acrobacia y artes circenses desde muy joven. Su talento y disciplina la llevaron a unirse a compañías locales antes de dar el salto al ámbito internacional, en el que se consolidó con actuaciones en Alemania.
En su carrera, actuó con el circo Paul Busch en Alemania, lo que la había llevado a recorrer distintas ciudades europeas con su número de trapecio. Según descripciones de compañeros y registros, tenía destreza notable en su disciplina aérea y ya llevaba una larga experiencia en el rubro.
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Quienes la conocieron la describen como una joven entusiasta, apasionada por su trabajo y con una fuerte vocación artística: su trayectoria estaba marcada por el esfuerzo y la constancia, virtudes que la convirtieron en una de las promesas del circo contemporáneo.
A su vez, su presencia en el escenario era habitual en funciones con público familiar; se había ganado la confianza de organizadores por su profesionalismo y buen desempeño, y muchos la consideraban una promesa con mucho recorrido por delante.
Qué le sucedió a Marina Barceló
El incidente que provocó la muerte de la artista ocurrió durante una función frente a más de 80 espectadores, en una obra familiar, con niños. Marina cayó desde unos cinco metros (aproximadamente 16 pies) del trapecio mientras ejecutaba su rutina. El público reaccionó con horror y conmoción ante la caída, y los testigos mencionaron que su equipamiento no tenía cuerda de seguridad.
El personal de emergencia acudió al lugar y se constató su fallecimiento en el acto, la policía local calificó el siniestro como un accidente laboral, y descartó por el momento implicaciones de terceras personas, aunque las condiciones de la seguridad están sujetas a revisión: las declaraciones oficiales indican que cada artista decide si usa equipos de seguridad opcionales, y en este caso Marina no lo hizo.
Tras el suceso, el circo canceló las siguientes representaciones como gesto de luto: se habilitó un equipo de apoyo psicológico para los espectadores y el personal del espectáculo, y las autoridades investigan los detalles para confirmar la mecánica exacta de la caída.













