La crisis de lesiones que golpea a la línea defensiva del Real Madrid ha obligado a mirar con determinación hacia «La Fábrica», convirtiendo la necesidad en una ventana de oportunidad para los jóvenes talentos. En este escenario, el nombre de David Jiménez Corredor emerge como una de las realidades más sólidas del filial.
Tras haber dado sus primeros pasos bajo la dirección de Xabi Alonso, la reciente llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo del primer equipo parece ser el impulso definitivo para un jugador al que conoce a la perfección de su etapa en el Castilla y que ahora apunta a la titularidad en citas clave como los octavos de final de la Copa del Rey.
Quién es David Jiménez y cómo es su trayectoria deportiva
Madrileño de nacimiento y formado en Valdebebas desde los nueve años, David Jiménez representa el éxito de la paciencia y el trabajo por etapas. Desde su llegada en 2013 procedente del Juventud URJC, el lateral derecho ha quemado categorías con una solvencia envidiable, consolidándose como internacional en las categorías inferiores de la Selección Española.

Su salto al Castilla de la mano de Raúl González no solo confirmó su potencial futbolístico, sino también su capacidad de liderazgo, alcanzando la capitanía de un filial donde acumuló más de medio centenar de encuentros y una notable producción ofensiva antes de dar el salto definitivo con los mayores.
El perfil técnico de una amenaza constante
Lo que diferencia a David Jiménez de un lateral convencional es su extraordinaria vocación de ataque. Posee un golpeo de balón con la pierna derecha que combina precisión y potencia, lo que le ha permitido convertirse en un especialista en acciones a balón parado y en un asistente de lujo mediante centros laterales.
Su madurez competitiva se refleja en su inteligencia para asociarse en campo rival y en una lectura de juego impropia para sus 21 años. Si bien su perfil es claramente ofensivo, su potencia física le permite sostener duelos individuales con garantías, aunque el margen de mejora en las transiciones defensivas sigue siendo el reto a pulir para asentarse en la élite.
Del debut con Alonso a la confianza de Arbeloa
El bautismo de fuego de Jiménez tuvo lugar durante los dieciseisavos de final de la Copa del Rey de esta temporada ante el Talavera, donde disputó los 90 minutos y dejó destellos de su personalidad. Poco después, el joven defensor también saboreó el debut en LALIGA frente al Sevilla. Ahora, con el cambio en la dirección técnica, su protagonismo podría multiplicarse.
La coincidencia con Álvaro Arbeloa, quien ha seguido de cerca su evolución en el filial, abre un nuevo horizonte para el madrileño. Se espera que su presencia sea fundamental en el esquema blanco para enfrentar al Albacete, consolidando así el relevo generacional en un carril derecho que busca savia nueva.









