La quinta etapa del Rally Dakar 2026 quedará marcada por el aparatoso incidente protagonizado por el aventurero y presentador Jesús Calleja.
Durante la segunda parte de la etapa maratón (un tramo crítico donde los corredores no tienen apoyo mecánico externo), el vehículo de Calleja y su copiloto, Eduardo Blanco, sufrió un vuelco que los obligó a retirarse de la jornada competitiva.
Los detalles del dramático accidente de Jesús Calleja y su copiloto
El suceso tuvo lugar una vez superado el kilómetro 271 de la especial y, debido a su posición en el orden de salida, el equipo se encontraba navegando dentro de una densa estela de polvo generada por los vehículos que los precedían. En un intento por recuperar terreno y ganar posiciones, Calleja aumentó la velocidad en una zona de visibilidad prácticamente nula.
Wat een crash van de Spanjaard Jésus Calleja! 😱
Gelukkig zijn er omstanders die Calleja en navigator Eduardo Blanco direct te hulp schoten.#rtlgp #dakar2026 pic.twitter.com/AtlVVUMF9d— RTL GP (@RTLGP) January 8, 2026
En medio de la polvareda, el piloto no logró divisar una irregularidad en el terreno. Al impactar con un bache, el coche perdió el contacto con el suelo y golpeó de frente, lo que provocó que el vehículo diera varias vueltas de campana.
Pese a la espectacularidad del impacto y los daños materiales, tanto Calleja como Blanco lograron abandonar el habitáculo por sus propios medios, confirmándose que ambos se encuentran en buen estado de salud y sin lesiones de gravedad.
La advertencia previa de Calleja a la organización
Este accidente ocurre apenas unos días después de que el piloto español expresara formalmente su malestar ante la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Calleja había protestado por la decisión de los comisarios de retrasar su puesto de salida en etapas anteriores, una medida que lo condenó a rodar detrás de vehículos más lentos y a enfrentar condiciones de visibilidad extremas por el polvo en suspensión.

El presentador había alertado sobre los riesgos de esta situación, llegando a cuestionar directamente a los responsables de la organización sobre quién asumiría la responsabilidad en caso de un siniestro. Según su testimonio, competir bajo esas circunstancias obliga a los pilotos a tomar decisiones de riesgo a ciegas, una dificultad que también fue señalada por otros participantes, como Isidre Esteve, quienes coincidieron en el peligro que representa la acumulación de polvo en el desierto.
El riesgo de la nube de polvo en el desierto
El incidente pone de relieve uno de los mayores peligros del Dakar: la estela de tierra que dejan los competidores. Calleja explicó que, una vez atrapado en esa «nube», salir de ella es una tarea sumamente compleja que requiere acelerar en condiciones de riesgo para poder realizar un adelantamiento seguro.
Por el momento, el equipo evalúa los daños del vehículo para determinar si es posible continuar en la carrera. Lo que inicialmente se perfilaba como una etapa para remontar posiciones terminó siendo un recordatorio de la dureza de esta competencia, aunque con el alivio de que los protocolos de seguridad del coche permitieron que ambos tripulantes salieran ilesos de un revolcón de gran magnitud.













