La empresaria e influencer italiana Chiara Ferragni ha recibido una noticia que marca un punto de inflexión en su carrera. El Tribunal de Milán ha dictaminado su absolución en la causa por fraude que mantenía en vilo al sector del marketing digital en Europa.
La Fiscalía había solicitado una pena de un año y ocho meses de prisión para la empresaria, acusándola de orquestar campañas engañosas bajo una falsa premisa de solidaridad.
Sin embargo, el fallo judicial ha desestimado las acusaciones más graves, permitiendo que Ferragni, visiblemente emocionada a su salida del juzgado, cierre este complejo capítulo legal agradeciendo el apoyo de su equipo jurídico y de sus seguidores.
Qué dijo la Justicia y por qué se evitó una condena
La resolución del tribunal se ha basado principalmente en la eliminación del agravante de «defensa disminuida» de los consumidores, una figura legal que sostenía que la influencer se habría aprovechado de la vulnerabilidad y confianza del público para lucrarse. Al decaer este elemento, el tribunal decidió recalificar los hechos como un supuesto de fraude simple.
Esta modificación técnica ha sido determinante para el archivo de la causa, ya que este tipo de delitos solo pueden perseguirse si existen querellas activas. Dado que Ferragni ya había alcanzado acuerdos económicos y pagado indemnizaciones a los afectados de forma previa, el procedimiento judicial se ha dado por concluido definitivamente.
El origen de la polémica benéfica
El conflicto mediático y judicial se remonta a las promociones realizadas por la marca Ferragni entre los años 2021 y 2022. En aquel periodo, se comercializaron pandoros y huevos de Pascua con el sello de la influencer bajo la promesa de que los beneficios irían destinados al hospital pediátrico Regina Margherita de Turín.
No obstante, las investigaciones revelaron que el precio de los productos se había triplicado respecto a su valor habitual y que la donación al centro hospitalario se había efectuado mediante un pago fijo previo, sin que el volumen de ventas real tuviera impacto alguno en la cuantía final de la ayuda sanitaria prometida.
Un año de crisis personal y profesional
Aunque la justicia ha fallado a su favor, el proceso ha dejado una marca indeleble en la vida de la influencer. Desde que estallara el escándalo, Ferragni se enfrentó a un desplome de su reputación que la obligó a retirarse temporalmente de las redes sociales y a abonar una multa de un millón de euros como gesto de arrepentimiento.
El debacle profesional coincidió además con su separación del rapero Fedez, lo que supuso la disolución de la pareja más mediática de Italia. Con este fallo, la empresaria busca ahora reconstruir su imagen y recuperar la estabilidad en un entorno digital que ha seguido cada paso de su caída y su posterior redención judicial.












