Primero fueron las encuestas a pie de playa para saber cuánto pesca realmente el casi millón de españoles que practican la pesca recreativa. Ahora llega el paso siguiente: declarar las capturas por móvil. A partir del 10 de enero de 2026, la pesca marítima de recreo entra en la era del control electrónico con PescaREC, la aplicación oficial que España pone en marcha para cumplir la nueva normativa europea.
En un territorio como Baleares, al que Bruselas ya ha convertido en laboratorio de esta actividad —con más de 52.000 licencias recreativas y el 16,3 % de todas las embarcaciones recreativas de España—, el cambio se notará especialmente en Ibiza y Formentera, donde la presión sobre especies muy apreciadas como el raor, la llampuga, el calamar, el pulpo, el déntol o el verderol ya es motivo de preocupación.
De RECRIEO a PescaREC: la ciencia y el control se dan la mano
Como avanzó La Voz de Ibiza, el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) ha puesto en marcha el proyecto RECRIEO, un estudio nacional que por primera vez medirá con detalle qué se pesca, cuánto y quién lo pesca en la pesca marítima recreativa. Se estima que entre 900.000 y 1,2 millones de personas practican esta actividad en España.
En Baleares, RECRIEO prevé realizar 120 encuestas al año dentro de un total de 2.229 entrevistas repartidas por todo el país. Investigadores como Miguel Cabanellas y Sandra Mayol recorrerán playas, puertos y zonas de pesca de las Islas para preguntar directamente a los aficionados qué capturan, con qué artes y cuánto tiempo pasan en el mar.
“El objetivo es crear un plan nacional de datos para modelar el impacto de la pesca recreativa”, explicaba Cabanellas a este diario. Su colega, la investigadora del IEO en Cádiz Paz Jiménez, incide en que “contar con datos fiables y continuados es esencial para garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos”.
En paralelo a ese trabajo de campo, la Unión Europea ha aprobado la normativa que obliga a los Estados a disponer de un sistema electrónico para registrar las capturas recreativas de determinadas especies a partir del 10 de enero de 2026. España ha elegido hacerlo mediante una app: PescaREC.
¿Qué cambiará para los pescadores recreativos de las Pitiusas?
Según el diseño de la nueva regulación estatal, PescaREC será la vía obligatoria para que los pescadores recreativos declaren sus capturas en aguas exteriores cuando se trate de:
-
Especies sometidas a medidas de conservación (cuotas o límites de captura).
-
Especies incluidas en planes plurianuales o sujetas a obligación de desembarque cuando la pesca recreativa tenga un impacto importante.
-
Especies para las que ya se exige una autorización específica en la pesca recreativa: atún rojo, otros túnidos, pez espada, marlines, besugo, merluza, entre otras.
Para los aficionados de Ibiza y Formentera, eso se traducirá en varias obligaciones:
-
Registrarse en la app con su licencia de pesca recreativa.
-
Declarar diariamente las capturas de esas especies, indicando cuántos ejemplares se retienen y cuántos se devuelven al mar.
-
Notificar también las jornadas sin pesca, es decir, cuando se sale y no se captura nada.
-
Asumir que, en el futuro, la lista de especies podría ampliarse en función del riesgo, del estado de los recursos y de la presión pesquera.
En aguas interiores —que dependen del Govern balear— las comunidades podrán decidir si adoptan también PescaREC para el resto de especies y así evitar una “jungla” de aplicaciones distintas. En las Pitiusas, eso abriría la puerta a extender el registro electrónico a especies emblemáticas para la afición local, como el raor, la llampuga o el calamar, e incluso a zonas especialmente sensibles como la Reserva Marina des Freus.
Baleares, epicentro: muchas licencias y especies bajo presión
El propio RECRIEO sitúa a Baleares en el centro del mapa. El archipiélago concentra 52.512 licencias de pesca recreativa en vigor (39.208 individuales, 11.191 de embarcaciones, 1.592 de pesca submarina y 521 de pesca deportiva) y un porcentaje muy elevado de embarcaciones de recreo del conjunto del país.
En las entrevistas, los científicos ya han detectado una gran presión sobre especies de alto valor comercial y social:
-
El raor y la llampuga, muy apreciados tanto por recreativos como por profesionales y con precios elevados en lonja.
-
El calamar, el pulpo, el déntol y el verderol, situados en la parte alta de la cadena trófica y considerados especialmente sensibles a la sobrepesca.
Un trabajo previo de Cabanellas en la bahía de Palma calculó que, entre 2009 y 2014, los pescadores recreativos capturaban el 34 % del calamar que desembarcaba toda la flota comercial balear. Un dato que ilustra por qué la pesca de ocio de especies como el calamar, tan popular también en las aguas de Ibiza y Formentera, no puede considerarse marginal.
En las Pitiusas, el Govern ya ha endurecido tallas mínimas y ha abierto expedientes por venta ilegal de capturas recreativas, una práctica prohibida pero denunciada desde hace años por el sector profesional. Al mismo tiempo, entidades como la Asociación Pereyna de Pesca Recreativa han reunido miles de firmas para seguir pescando en reservas marinas como es Freus, donde la administración intenta compatibilizar la presión sobre especies como el raor, la llampuga, el calamar o el verderol con la conservación de los ecosistemas.
Control y conocimiento: dos caras de la misma moneda
El aterrizaje de PescaREC en Ibiza y Formentera se producirá apenas un año después de que el IEO haya empezado a preguntar a pie de playa a los propios recreativos cuánto pescan y por qué lo hacen. El resultado será una combinación inédita de herramientas:
-
RECRIEO ofrecerá una radiografía detallada del esfuerzo de pesca, el perfil social de los aficionados y el impacto económico de la actividad, con especial atención a especies clave como el raor, la llampuga, el calamar, el pulpo, el déntol o el verderol.
-
PescaREC aportará un flujo continuo de datos de capturas de ciertas especies sensibles, con potencial para detectar cambios rápidos y afinar las medidas de gestión en aguas muy presionadas como las de las Pitiusas.
Los expertos admiten que será difícil lograr que todos los pescadores recreativos declaren siempre y con precisión lo que pescan. Pero también recuerdan que, sin información fiable, resulta imposible saber qué parte de la presión sobre especies tan icónicas para Ibiza y Formentera procede del “hobby” y cuál del sector profesional.
“Es importante hacer entender al sector que esto va en su beneficio”, resumía Cabanellas al hablar de RECRIEO. La app que llegará en mes y medio a los móviles de los pescadores recreativos de las Pitiusas será, en buena medida, la prueba de fuego de ese mensaje.










