Bad Bunny volvió a hacer historia. Esta vez no por sus éxitos musicales o sus récords en plataformas de streaming, sino por llevar la moda española al escenario más visto del planeta: el show de mediotiempo del Super Bowl 2026. El artista no solo fue protagonista por su potente actuación en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, sino también por un outfit íntegramente firmado por Zara, el gigante de Inditex.
Un cambio de rumbo estilístico: de Schiaparelli a Zara
El intérprete de “Tití me preguntó”, que hace apenas unos días recogió un Grammy luciendo un esmoquin con corsé de alta costura de Schiaparelli, sorprendió al optar por un conjunto más accesible y urbano para su actuación en la Super Bowl. Diseñado a medida por Zara, el look fue creado en colaboración con sus estilistas de confianza, Storm Pablo y Marvin Douglas Linares.
El resultado fue un conjunto de inspiración deportiva y estética minimalista, que mezcló el estilo urbano con elementos clásicos. La elección de la marca española marcó un hito en este tipo de espectáculos, donde tradicionalmente predominan firmas de lujo internacionales.
El look: homenaje familiar y reivindicación cultural
El conjunto de Bad Bunny para el show incluyó una camisa con cuello y corbata, un jersey deportivo con el número 64 y pantalones anchos tipo chándal con cintura elástica ajustada con cuerda. Todo en un tono monocolor y confeccionado por Zara en exclusiva para la ocasión.
Pero el atuendo no solo fue una declaración estética. El número 64 en el jersey escondía un homenaje personal: según apuntan desde su entorno, sería un guiño a su madre, nacida en ese mismo año. Para reforzar ese tributo, la parte trasera de la prenda incluía el apellido “Ocasio”, en referencia al apellido materno del cantante.

El conjunto se completó con guantes y calcetines a juego, y unas zapatillas Adidas BadBo 1.0, un modelo exclusivo desarrollado en colaboración con la marca deportiva que saldrá a la venta justo después del evento. Así, el artista logró combinar la moda comercial con el diseño personalizado y el marketing de alto impacto.
Cantó en español ante millones de espectadores
Más allá de la moda, el impacto cultural del espectáculo fue igual de contundente. Bad Bunny realizó toda su actuación cantando en español, un detalle que no pasó desapercibido y que refuerza el papel central de la música latina en la industria global del entretenimiento.
Con este gesto, el puertorriqueño no solo igualó, sino que superó el alcance que tuvieron artistas como Shakira y Jennifer Lopez en la edición 2020 del Super Bowl. En esta ocasión, él fue el centro absoluto de atención, sin necesidad de compartir escenario, elevando el idioma y la identidad latina a lo más alto del evento deportivo más visto en Estados Unidos.
El poder de una elección de moda
En un entorno donde las grandes marcas pugnan por vestir a las estrellas del medio tiempo, la decisión de Bad Bunny de usar un conjunto de Zara no fue menor. Significó una reivindicación del diseño español, que hasta ahora no había tenido protagonismo en un evento de esta envergadura. Nunca antes una firma española había estado tan visiblemente representada en un escenario como este.
La colaboración entre el artista y Zara se mantuvo en secreto hasta el día del show. La marca no hizo anuncios previos, pero tras la presentación, las redes sociales se inundaron con mensajes de sorpresa y orgullo por ver un diseño nacional en un evento de estas características.
Un momento clave para la moda española
El Super Bowl ha sido históricamente una plataforma de exhibición para diseñadores como Versace, Givenchy, Balmain o Chanel. Que una firma del alcance masivo y asequible como Zara se haya colado en esa lista gracias a Bad Bunny es un giro inesperado pero estratégico.
Para la moda española, esto supone una oportunidad histórica de visibilidad global. La apuesta del artista por una firma como Zara —con presencia internacional pero considerada fast fashion— plantea una reflexión sobre el poder de las marcas accesibles para posicionarse en el centro de la conversación cultural.









