El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración de Baleares como zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil (conocida como “zona catastrófica”) a raíz del incendio forestal ocurrido el pasado 4 de agosto en Santa Eulària.
El fuego, que se originó en la zona de Ca na Maria, quemó 0,1 hectáreas de pinar y fue catalogado con nivel de gravedad potencial 1, según informó entonces la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural.
El dispositivo de emergencia se activó rápidamente tras recibirse el aviso a las 15:15 h, con un operativo coordinado por el Ibanat que incluyó dos medios aéreos, tres autobombas, 20 brigadistas forestales, un técnico y dos agentes de Medio Ambiente. Se sumó también el cuerpo insular de bomberos de Ibiza, que desplazó seis efectivos, una autobomba y una unidad nodriza —aunque esta última fue retirada tras la primera intervención—.
Aunque la superficie afectada fue reducida, la declaración forma parte de un acuerdo más amplio que incluye a 16 comunidades autónomas —todas salvo el País Vasco— por emergencias registradas entre el 23 de junio y el 25 de agosto, en su mayoría vinculadas a los 113 incendios forestales declarados en España durante ese periodo.
Un verano marcado por el fuego y las olas de calor
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, subrayó tras la reunión del Consejo de Ministros que el país afronta “una de las mayores catástrofes medioambientales de los últimos años”. La tercera ola de incendios, iniciada el 8 de agosto, aún mantiene focos activos y ha coincidido con “la ola de calor más intensa desde que hay registros”, con temperaturas medias 4,6 grados superiores a lo habitual en estas fechas.
Aunque todavía no se ha cerrado el balance de daños, el Gobierno ha decidido activar cuanto antes el mecanismo de ayudas para los damnificados. “Las instituciones van a tener en todo momento a su lado al Gobierno y contarán con todas las ayudas necesarias para la mayor recuperación posible de las zonas afectadas”, aseguró Grande-Marlaska.
Reconocimiento a los efectivos
El ministro también trasladó sus condolencias a las familias de las víctimas mortales de los incendios declarados en distintas partes del país y reconoció el esfuerzo de los equipos desplegados: bomberos forestales, efectivos de la UME, agentes medioambientales, Protección Civil, policías locales, Guardia Civil, Policía Nacional, Ejército y voluntarios. “Llegan al agotamiento, a la extenuación, pero siguen ahí hasta el final”, subrayó.