El Consell Balear del Agua ha dado un paso clave en la gestión del territorio al aprobar la delimitación de cuatro nuevas zonas inundables en Baleares que hasta ahora no figuraban dentro de las áreas oficiales de riesgo.
Se trata de zonas no incluidas en las Áreas de Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI), pero que presentan condiciones que obligan a reforzar su control, planificación y prevención de inundaciones.
Estas nuevas delimitaciones ya han sido incorporadas a la Infraestructura de Datos Espaciales de las Illes Balears (IDEIB), dentro del proceso de actualización de la cartografía de riesgo de inundación que impulsa la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua.
La reunión contó con la participación del conseller Juan Manuel Lafuente y del director general de Recursos Hídricos, Joan Calafat, en una sesión centrada en mejorar la anticipación ante episodios extremos.
Las zonas aprobadas corresponden a áreas especialmente sensibles: las cuencas de los torrentes de San Miguel, Son Armadans, Sa Síquia junto al aeropuerto y la zona de Campos. Todas ellas cuentan ya con estudios técnicos finalizados, lo que ha permitido su incorporación inmediata a la cartografía oficial.
Esto implica que estas áreas pasan a tener plena aplicación en la tramitación urbanística y administrativa, reforzando los criterios de seguridad en el desarrollo territorial.
El resto de zonas analizadas continúan en fase de tramitación, dentro de un proceso progresivo que busca ampliar la identificación de zonas con riesgo de inundación en Baleares.
Desde el Govern subrayan que esta medida permitirá actuar también sobre espacios que, aunque no estén catalogados como ARPSI, requieren igualmente medidas de gestión del riesgo hídrico.
Durante la sesión, además, se abordaron otros instrumentos clave como la actualización de la Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación (EPRI) del tercer ciclo y los avances en los Esquemas de Temas Importantes (ETI) del Plan Hidrológico balear.
Con esta decisión, Baleares refuerza su estrategia frente a fenómenos extremos, ampliando el control sobre el territorio y mejorando la prevención de inundaciones en un contexto marcado por el cambio climático.













