El Govern balear ha anunciado un ambicioso paquete de medidas por valor de 161 millones de euros para hacer frente al impacto de la guerra en Irán y Oriente Próximo sobre la economía de las islas. El objetivo es claro: proteger a las empresas, mantener el empleo en Baleares y evitar un mayor incremento de los costes.
La presidenta, Marga Prohens, presentó este plan tras una reunión con consellers, Consells insulares, corporaciones locales y agentes sociales. El paquete se estructura en cinco grandes bloques que combinan ayudas directas, financiación y medidas fiscales.
El primer eje contempla un fuerte impulso a la liquidez con 75 millones de euros en líneas de crédito ISBA, dirigidas a autónomos y empresas en Baleares. Estas líneas incluyen financiación pública para cubrir el 100% del coste de los avales y el 90% de los intereses, con el fin de facilitar el acceso al crédito en un contexto de incertidumbre.
En segundo lugar, el Govern destina 36,75 millones en ayudas directas a los sectores más afectados. El sector primario en Baleares recibirá 13,5 millones para compensar el encarecimiento del gasóleo, fertilizantes o alimentación animal, además de fomentar el consumo de producto local.
El sector del transporte contará con 9,75 millones, con ayudas al transporte de mercancías, taxis y transporte discrecional, así como incentivos para el desguace de vehículos. Por su parte, otros 13,5 millones se dirigirán a la industria, construcción y comercio en Baleares, con medidas para compensar costes de materias primas, apoyar exportaciones y activar nuevos bonos comerciales.
El tercer bloque incluye medidas para agilizar la gestión de ayudas, reduciendo la burocracia y reforzando los equipos administrativos con más personal público, con el objetivo de acelerar los plazos.
En el ámbito fiscal, el Govern prevé un impacto de cuatro millones de euros. Se recupera la deducción autonómica en el IRPF para compensar el encarecimiento de las hipotecas variables, y se aplican bonificaciones en tasas portuarias: del 50% para empresas de servicios y del 100% para pescadores profesionales.
Por último, se destinan 45 millones de euros a obra pública en Baleares, con el fin de revisar precios en contratos y adaptarlos al aumento de costes, garantizando así la viabilidad de proyectos y adjudicaciones.













