Los tribunales de Baleares registraron en 2024 un total de 2.653 demandas de disolución matrimonial, lo que supone un incremento del 2,8 % respecto al año anterior. Con una tasa de 219,9 divorcios por cada 100.000 habitantes, el archipiélago se sitúa como la tercera comunidad autónoma con mayor número de rupturas, solo por detrás de Canarias y la Comunidad Valenciana, según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Los divorcios de mutuo acuerdo crecen, las separaciones caen
La tendencia en Baleares sigue la pauta nacional: las parejas prefieren cada vez más el acuerdo. Los divorcios consensuados sumaron 1.787 casos, lo que supone un aumento del 5,2 %. En cambio, los divorcios contenciosos fueron 794, registrando una ligera caída del 1,9 %.
Las separaciones matrimoniales, aunque mucho menos frecuentes, también reflejan una caída. Las no consensuadas bajaron un 15,4 %, mientras que las consensuadas apenas subieron un 1,7 %. En cuanto a las nulidades matrimoniales, Baleares mantuvo la misma cifra que en 2023: solo dos en todo el año.
Más modificaciones en la custodia y los alimentos de los hijos
El impacto de las disoluciones no solo se refleja en el número de divorcios, sino también en los ajustes de medidas posteriores a la separación. En 2024, Baleares registró 448 demandas de modificación de medidas consensuadas, un 1,8 % más que el año anterior. También crecieron las modificaciones de medidas no consensuadas (777 casos, un 1,7 % más).
Uno de los incrementos más notables se dio en las demandas de guarda, custodia y alimentos de hijos no matrimoniales. Las consensuadas crecieron un 9,9 %, mientras que las no consensuadas se dispararon un 20,9 %.
España, al alza en rupturas matrimoniales
A nivel nacional, las separaciones, divorcios y nulidades alcanzaron las 95.650 en 2024, un 3,6 % más que en 2023. Con estos datos, el país vuelve a cifras similares a las de 2022, cuando se registraron 95.193 disoluciones.
Los divorcios de mutuo acuerdo fueron los que más crecieron, con un 4,4 % más, mientras que las separaciones mostraron una tendencia a la baja. La tasa nacional de divorcios se situó en 199 por cada 100.000 habitantes, aunque Baleares se mantuvo por encima de esa media.
En el ranking de comunidades con más rupturas matrimoniales, Canarias lidera la lista con 236,4 por cada 100.000 habitantes, seguida de la Comunidad Valenciana (221,9) y Baleares (219,9). En el lado opuesto, el País Vasco es la región con menos divorcios, con 168,1 por cada 100.000 habitantes.
Los datos confirman una tendencia clara: las separaciones se reducen, mientras que los divorcios aumentan, especialmente los de mutuo acuerdo, lo que apunta a un cambio en la forma en que las parejas enfrentan la disolución de su matrimonio.