El número de viviendas okupadas que se ofertan a la venta en Baleares ha registrado un descenso del 6,8% en el último trimestre de 2025, al pasar de 474 inmuebles en el periodo anterior a 442, según los datos publicados por el portal inmobiliario Idealista.
Una parte significativa de estas viviendas se concentra en Palma, donde entre los meses de octubre y diciembre se contabilizaron 170 inmuebles okupados en venta, lo que supone una caída del 7,6% respecto al tercer trimestre del año, cuando la cifra se situaba en 184.
Pese a este descenso, las viviendas okupadas continúan teniendo presencia en el mercado inmobiliario. Según Idealista, estos inmuebles representan el 1,5% del total de viviendas en venta en Baleares y el 2,3% en Palma, porcentajes que, no obstante, se sitúan por debajo de los registrados en otros territorios del país.
Suben los inmuebles okupados a la venta en España
A diferencia de lo ocurrido en el archipiélago, en el conjunto de España el volumen de viviendas okupadas a la venta creció un 4,6% en un solo trimestre. En el último cuarto de 2025 se anunciaron 24.058 viviendas sin posesión, frente a las 23.010 del trimestre anterior.
Las tasas de Baleares y Palma quedan lejos de las de provincias como Barcelona, donde las viviendas okupadas a la venta suponen el 8,3% del total, o de capitales como Tarragona, donde alcanzan el 8,5%.
Por comunidades autónomas, Cataluña concentra el 40% de todas las viviendas okupadas que salen al mercado, seguida de Andalucía, con el 20%, y la Comunidad Valenciana, que agrupa el 11%. Madrid y Murcia concentran cada una el 7%, mientras que Castilla-La Mancha representa el 4%, Canarias el 3% y Baleares el 2% del total nacional.
Críticas a la falta de seguridad jurídica
El portavoz de Idealista, Francisco Iñareta, ha advertido de que los datos evidencian que el fenómeno de las viviendas okupadas a la venta “lejos de ser un efecto puntual, se está estableciendo como parte del paisaje inmobiliario y casi como un producto de inversión más”.
Según su análisis, cada vez más propietarios optan por vender sus viviendas con pérdidas debido a la “falta de seguridad jurídica” y a no sentirse “respaldados por la justicia”. Para Iñareta, el hecho de que una vivienda okupada salga al mercado porque su propietario “renuncia a pelear por sus derechos” supone “un enorme fracaso como sociedad”.
En este sentido, ha reclamado que esta situación provoque “una profunda reflexión y un cambio urgente de políticas” para evitar que este tipo de inmuebles se normalicen dentro del mercado inmobiliario.













