La obesidad no es solo una cuestión de exceso de peso, sino una enfermedad inflamatoria crónica, progresiva y multisistémica, con un impacto directo en la esperanza y la calidad de vida de quienes la padecen. Su origen es multifactorial y responde a la combinación de hábitos alimentarios inadecuados, sedentarismo, factores genéticos y condicionantes psicológicos y sociales.
Más allá de la balanza, la obesidad incrementa de forma significativa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión arterial, dislipemias, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, artrosis, problemas respiratorios o alteraciones de la fertilidad, lo que se traduce en una mayor mortalidad prematura.
Una enfermedad crónica con impacto sistémico
En este contexto, la cirugía de la obesidad se ha consolidado como una de las herramientas terapéuticas más eficaces para tratar tanto el exceso de peso como sus comorbilidades asociadas, especialmente en pacientes en los que las medidas conservadoras —dieta, ejercicio o tratamiento farmacológico— no han logrado resultados sostenidos en el tiempo.
Los especialistas insisten en una idea clave: no se trata de una cirugía estética, sino de una cirugía metabólica, orientada a mejorar la salud y prolongar la vida.
“La obesidad genera un estado de inflamación crónica en el organismo, resistencia a la insulina y alteraciones hormonales que explican la aparición de múltiples enfermedades asociadas”, señala el doctor Leopoldo Salvatierra, cirujano general de Grupo Policlínica.
La cirugía bariátrica, en sus distintas modalidades, no solo favorece una pérdida de peso mantenida en el tiempo, sino que reduce la inflamación sistémica y la sobrecarga mecánica que sufren órganos como el corazón, las articulaciones o los pulmones. Además, el efecto metabólico y hormonal que se produce tras la intervención —y que no depende exclusivamente de la pérdida de peso— permite mejorar e incluso lograr la remisión de patologías como la diabetes tipo 2, en muchos casos antes de que el paciente experimente un descenso ponderal significativo.
Un abordaje multidisciplinar, clave del éxito
Conscientes de que la obesidad es una enfermedad compleja, Grupo Policlínica ha desarrollado una unidad especializada cuyo objetivo va más allá del acto quirúrgico. El éxito a medio y largo plazo depende de un enfoque integral que contemple las dimensiones físicas, psicológicas y sociales del paciente.
El equipo está formado por cirujanos, endocrinólogos, nutricionistas y psicólogos que trabajan de manera coordinada antes y después de la intervención. En la fase preoperatoria, el paciente es evaluado de forma global: se analizan sus hábitos alimentarios, su relación con la comida, el estado emocional, las enfermedades asociadas y su capacidad de adherencia a los cambios que exige el tratamiento.
Esta preparación no solo optimiza los resultados, sino que reduce los riesgos quirúrgicos y mejora la adaptación posterior.
Tras la cirugía, el acompañamiento resulta fundamental. El paciente debe aprender a comer de otra manera, reconocer las señales de saciedad, prevenir déficits nutricionales y adaptarse a los cambios físicos y emocionales derivados de la pérdida de peso. El seguimiento continuado disminuye el riesgo de abandono, de reganancia ponderal y de complicaciones a medio y largo plazo.
Cirugía robótica Da Vinci aplicada a la obesidad
En los últimos años, Grupo Policlínica ha apostado de forma decidida por la cirugía robótica con el sistema Da Vinci en el tratamiento de la obesidad, hasta el punto de que la mayoría de las intervenciones bariátricas se realizan actualmente con esta tecnología.
Se trata de pacientes con una anatomía compleja y elevados índices de masa corporal, en los que la precisión quirúrgica es determinante. El sistema Da Vinci proporciona visión tridimensional de alta definición y movimientos más precisos y estables, lo que facilita el trabajo en espacios profundos y de difícil acceso.
Para el paciente, esto se traduce en menor trauma quirúrgico, menos dolor postoperatorio, menor riesgo de complicaciones y una recuperación más rápida, con estancias hospitalarias más cortas y una reincorporación precoz a la vida cotidiana.
Actualmente, el equipo realiza mediante cirugía robótica procedimientos como la manga gástrica, el bypass gástrico y cirugías de revisión en casos complejos o en pacientes previamente intervenidos.
Además, Grupo Policlínica ha sido el primer centro de Baleares en aplicar la técnica SADI-S, una cirugía bariátrica y metabólica de última generación indicada especialmente en pacientes con obesidad severa y alteraciones metabólicas importantes. Esta técnica combina una gastrectomía en manga con una derivación intestinal mediante una única anastomosis, logrando una elevada eficacia con un planteamiento quirúrgico más racional y seguro.
Tecnología al servicio de la salud y la calidad de vida
Para Grupo Policlínica, la robótica bariátrica no es un fin en sí mismo, sino una herramienta al servicio de la seguridad y los mejores resultados clínicos. El objetivo no es solo verse mejor, sino vivir más y vivir mejor.
Un enfoque que resume la filosofía de un modelo asistencial centrado en la persona, basado en la evidencia científica y en el trabajo coordinado de múltiples especialistas, donde la cirugía se integra dentro de una estrategia global para combatir una de las enfermedades más relevantes de nuestro tiempo.








