El Grupo Municipal Socialista de Sant Josep de sa Talaia ha mostrado su rechazo a la decisión del Ayuntamiento de redactar una nueva ordenanza de ruidos, que, según denuncian, será «más flexible» que la actual.
La portavoz socialista, Pilar Ribas, calificó la medida como «una claudicación inadmisible ante las presiones del lobby del ocio musical», asegurando que con ella «se priorizan los intereses económicos de unos pocos frente al derecho al descanso de la ciudadanía».
Denuncias vecinales y precintos
El PSOE recordó que durante esta temporada se han llevado a cabo 24 precintos temporales por exceso de ruido, actuaciones que, subrayaron, «no han sido casuales», sino la respuesta directa a quejas vecinales y denuncias ciudadanas. En este contexto, lamentan que el equipo de gobierno opte ahora por «rebajar las exigencias normativas».
«Una decisión política, no técnica»
El Ayuntamiento ha justificado la revisión de la ordenanza por la existencia de «defectos formales», aunque los socialistas consideran que dichos defectos «sólo se convierten en un problema urgente cuando los empresarios se quejan».
«Nos quieren hacer creer que es una cuestión técnica, pero todos sabemos que es política», insistieron desde el grupo municipal.
El PSOE reclamará que la nueva ordenanza mantenga criterios «estrictos» y que se garantice la transparencia absoluta en la elaboración del mapa de ruidos. Asimismo, ha anunciado que presentará alegaciones durante el periodo de exposición pública.