El jefe de la unidad de Ciberdelincuencia de la Guardia Civil en Baleares, el sargento Luis Segade, ha advertido de la sofisticación creciente de las estafas online y de cómo los delincuentes están recurriendo a estructuras criminales que comercializan fraudes digitales a terceros, un fenómeno conocido como Crime as a Service.
Segade explicó en una entrevista a Última Hora que su equipo, que se ha profesionalizado y ampliado en los últimos años, se enfrenta cada vez más a estafas de altos beneficios y con gran impacto económico. En Baleares, las estafas más comunes son las inversiones fraudulentas y el timo del falso hijo, métodos que aprovechan la confianza y la falta de sospecha de las víctimas para obtener dinero de forma ilícita.
Organizaciones criminales venden fraudes tecnológicos
El sargento destacó que una de las tendencias más preocupantes es la venta de esquemas de estafa complejos creados por organizaciones criminales a otras personas que carecen de conocimientos técnicos, pero que pueden reproducirlos para cometer delitos. Esta práctica ha ampliado el alcance de la ciberdelincuencia, ya que facilita que más delincuentes participen sin dominar la parte técnica de las estafas.
Este fenómeno coincide con operaciones recientes de la Guardia Civil en todo el país, como el desmantelamiento de la red GXC Team, dedicada a ofrecer kits de phishing y herramientas de fraude a otros ciberdelincuentes, cuya infraestructura fue desarticulada y cuyo principal líder fue detenido.
¿Quiénes son las víctimas?
Segade subrayó que no existe un perfil único de víctima: cualquier persona puede ser objetivo de las ciberestafas porque los delincuentes adaptan sus métodos de acuerdo con la información que obtienen de las posibles víctimas. Las estafas dirigidas a personas con mayor poder adquisitivo suelen ser más elaboradas, mientras que otros fraudes aprovechan perfiles más jóvenes o aquellos que buscan dinero fácil.
También destacó la especial atención que se presta cuando las víctimas son menores. En estos casos, la Guardia Civil se coordina con unidades especializadas como el EMUME (Equipo Mujer Menor) para combinar la capacidad técnica con la atención especializada a personas vulnerables.
La tecnología también ayuda a los estafadores
Respecto a la influencia de la inteligencia artificial (IA) en las estafas online, Segade señaló que, aunque por el momento no se usa de forma “soberana” para crear fraudes, sí contribuye indirectamente a su perfeccionamiento. Por ejemplo, la IA facilita la creación de contenidos más persuasivos y libres de errores ortográficos, lo que hace que los fraudes resulten más convincentes para las víctimas.












