Claire De Stefano, madre de cuatro hijos de 52 años, y su amiga Donna Duncombe, de 50, protagonizaron una aventura poco habitual: viajar a Ibiza por apenas 24 horas sin ni siquiera reservar hotel.
Según relató The Mirror, ambas despegaron el 12 de agosto por la tarde desde el aeropuerto de Stansted y aterrizaron en la isla pasadas las diez de la noche. Su primera parada fue un bar y, después, la icónica discoteca Pacha Ibiza, donde bailaron hasta las seis de la mañana.
Amanecer en la playa y regreso sin dormir
Al salir del club, las amigas disfrutaron del amanecer en la playa. “Había hamacas, charlamos mientras salía el sol y fue precioso”, recordó Claire, que explicó cómo se cambiaron al bañador para aprovechar el día en la arena.
También desayunaron en Dalt Vila, pasearon por el casco histórico y se bañaron en el mar. Todo ello sin dormir en casi 48 horas. El 13 de agosto regresaron a Londres y, al día siguiente, Claire ya estaba en su oficina a las 7.30 de la mañana.
“Necesito historias que contar a mis nietos”
La británica relató que esta experiencia fue liberadora: “Fue tan agradable escapar de la realidad y hacer algo diferente en vez de lavar y trabajar. Sin duda lo volvería a hacer”, confesó.
Claire también recordó cómo familiares y compañeros de trabajo la tacharon de “loca”: “Lo pasamos increíble. Todos decían que estábamos locas, pero a veces hay que estarlo un poco. Necesito historias que contar a mis nietos algún día”, aseguró.
El clubbing como fuente de juventud
Para las dos amigas, la escapada exprés no solo fue un capricho, sino también un regreso a sus años de juventud. “El club fue todo lo que esperábamos y más. Tenemos 50 años, pero en la pista nadie nos juzgó. Todos estaban allí para pasarlo bien”, explicó Claire.
La londinense defendió que bailar sigue siendo una forma de mantenerse joven: “Salir a bailar te mantiene joven. Es una pena que muchos jóvenes ya no lo vean como parte de su vida”, lamentó.
Ibiza, destino perfecto para escapadas fugaces
El viaje costó menos de 200 libras —unos 230 euros—, incluyendo vuelos y entrada al club. La isla volvió a demostrar su magnetismo para quienes buscan experiencias intensas en poco tiempo, combinando ocio nocturno, vuelos asequibles y paisajes únicos.
Claire y Donna ya planean nuevas escapadas para revivir lo que no pudieron disfrutar en su juventud.