El universo de las tiras cómicas y la sátira empresarial ha perdido a una de sus figuras más reconocibles y, a la vez, controvertidas: este martes se confirmó el fallecimiento de Scott Adams, el dibujante estadounidense que alcanzó la fama mundial al dar vida a Dilbert, el ingeniero que personificó las frustraciones de millones de empleados de oficina.
La noticia fue comunicada por su círculo íntimo, cerrando así la trayectoria de un autor que logró que sus viñetas se convirtieran en parte de la cultura popular, empapelando cubículos y despachos en todo el planeta durante más de tres décadas.
De qué ha muerto el dibujante Scott Adams
El deceso del caricaturista se produjo tras una prolongada y difícil batalla contra un cáncer de próstata en estado avanzado. Según los informes compartidos por su entorno familiar, la enfermedad había alcanzado una etapa de metástasis ósea, lo que complicó severamente su estado general en los últimos tiempos.
Adams, quien había hecho público su diagnóstico en 2025, pasó sus últimos días recibiendo cuidados paliativos en su residencia del norte de California. Antes de su partida, el autor dejó un mensaje de agradecimiento en el que aseguraba haber tenido una vida plena y haber entregado todo su esfuerzo a su labor creativa.
La creación de Dilbert y los premios que recibió

La carrera de Adams cambió para siempre en 1989 con el lanzamiento de Dilbert: la historieta, centrada en un entorno de oficina dominado por jefes incompetentes y burocracia sin sentido, se transformó rápidamente en un fenómeno global distribuido en más de 2.000 periódicos de 70 países.
El impacto de su obra fue validado por la crítica profesional, otorgándole en 1997 el prestigioso Premio Reuben de la Sociedad Nacional de Caricaturistas. Ese mismo año, su personaje protagonista alcanzó un hito inédito al convertirse en la primera figura de ficción en ser incluida por la revista Time en su lista de las personalidades más influyentes del mundo.
Los últimos años de vida de Scott Adams
Pese a su éxito histórico, la etapa final de la vida de Scott Adams estuvo marcada por una caída profesional. En 2023, una serie de comentarios de índole racista provocaron que la gran mayoría de los diarios estadounidenses cancelaran la publicación de su tira y que su distribuidora rompiera relaciones con él de forma definitiva.
Lejos de retractarse, Adams se mantuvo firme en sus posturas polémicas, presentándose como una víctima de la censura mediática. Sus últimos años transcurrieron entre la lucha contra su enfermedad y un activismo digital que lo alejó de los medios convencionales, pero que le valió el reconocimiento de figuras políticas como el presidente Donald Trump, quien lo recordó como un comunicador de gran influencia tras conocerse su muerte.












