Una vez que el Consejo de Ministros ha vuelto a aprobar este martes los dos reales decretos ley de vivienda rechazados el pasado viernes en el Congreso, su suerte queda en manos de un órgano que sustituye al pleno mientras las Cámaras están disueltas: la Diputación Permanente. Explicamos cómo funciona ese atajo y por qué solo asegura que sobreviva uno de los dos decretos.
Qué es la Diputación Permanente
Es el órgano que asume las funciones esenciales del Congreso cuando la Cámara está disuelta, como ocurre ahora tras la convocatoria de elecciones para el 29 de noviembre. El Reglamento del Congreso permite que la convalidación o derogación de un real decreto ley se produzca tanto en el pleno como en la Diputación Permanente, dentro de un plazo máximo de 30 días desde su promulgación. La integran 69 diputados —frente a los 350 del pleno— y la preside Francina Armengol.
La aritmética que lo cambia todo
Esa composición reducida altera el equilibrio respecto al pleno que tumbó los decretos el viernes. En el decreto general de vivienda, el bloque favorable —PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y Podemos— suma 35 escaños frente a los 34 de PP, Vox y Junts, por lo que el texto saldría adelante.
No ocurre lo mismo con el segundo decreto, el que regula la prórroga automática de los alquileres: el PNV se suma al rechazo y la votación quedaría en 34 votos a favor y 35 en contra. Por eso el propio Sánchez da por improbable que esa parte llegue a entrar en vigor.
La fórmula no es inédita, pese a la polémica. En abril de 2019, pocos días antes de las generales, la Diputación Permanente convalidó varios decretos aprobados por el Gobierno con las Cortes ya disueltas. El Ejecutivo se apoya en ese antecedente para defender el procedimiento, que la oposición considera un uso forzado del mecanismo.
Costa habla de «fraude a la democracia»
La maniobra ha encendido la reacción del Govern. El vicepresidente y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, calificó este martes en el pleno del Parlament la convalidación de los decretos en la Diputación Permanente como un hecho «inédito» y un «fraude a la democracia nunca visto».
Costa respondía al diputado del PSIB Marc Pons, que había reprochado al Govern «ponerse de perfil» ante la saturación turística y el acceso a la vivienda al no apoyar los decretos. El representante del Ejecutivo autonómico acusó al PSOE de estar «enfangado de corrupción» y celebró el adelanto electoral para «desalojar» a Sánchez. En el cruce de reproches, Pons pidió además explicaciones por el voto en contra del PP a la subida del IVA a los pisos turísticos.










