Dos horas ha permanecido el aeropuerto de Ibiza paralizado a causa de la fuerte tormenta acompañada de granizo y de un importante aparato eléctrico del domingo por la mañana durante al vigencia de la alerta naranja. El motivo es que Aena prohibió el suministro de combustible por la persistente tormenta eléctrica y el elevado riesgo de que los pararrayos no fueran capaces de repeler la virulencia desatada.
Finalmente, dos horas después llegó la autorización de nuevo. Y los camiones cisternas cargados de queroseno empezaron a suministrar combustible a las aeronaves estacionadas en la pista de es Codolar.
Las operaciones afectadas se cuentan por docenas. Las más afectadas acumulan un retraso de tres horas.
Según la información oficial remitida por Aena, «debido a condiciones meteorológicas adversas en Ibiza, las operaciones en el Aeropuerto se han visto afectadas. De los 331 vuelos programados para hoy, se han registrado 4 cancelaciones, 2 llegadas y 2 salidas y se han desviado 8 vuelos. La actividad se está recuperando paulatinamente. Sigue habiendo demoras.»













