El Aeropuerto de Ibiza cerró el año 2025 con un total de 9.138.224 pasajeros, una cifra que supone un incremento del 0,7% respecto al año anterior y que consolida la estabilidad del tráfico aéreo en la isla tras varios ejercicios de fuerte crecimiento.
Del total de viajeros contabilizados, 3.774.781 correspondieron a conexiones nacionales, lo que representa un descenso del 1% en comparación con 2024. En cambio, el tráfico internacional volvió a ser el principal motor del aeropuerto ibicenco, con 5.345.383 pasajeros, un 2,1% más que el año previo.
Por mercados, Reino Unido se mantuvo como el principal emisor de turistas hacia Ibiza, con 1.870.796 pasajeros, seguido de Italia (968.861), Alemania (694.734) y Países Bajos (578.690), confirmando el peso del turismo europeo en la conectividad aérea de la isla.
En cuanto a la operativa aérea, el aeropuerto gestionó durante 2025 un total de 85.086 vuelos, sumando despegues y aterrizajes, lo que supone un aumento del 2,5% respecto al ejercicio anterior.
Descenso de pasajeros en diciembre
Durante el mes de diciembre, el Aeropuerto de Ibiza registró 235.942 pasajeros, un 1,8% menos que en el mismo mes de 2024. No obstante, la actividad operativa mostró un comportamiento positivo, con 2.778 movimientos de aeronaves, lo que representa un incremento del 1,8% interanual.
Récord histórico en el Grupo Aena
A nivel global, los aeropuertos del Grupo Aena —que incluyen 46 aeropuertos y dos helipuertos en España, el Aeropuerto de Londres-Luton y 17 aeropuertos en Brasil— cerraron 2025 con un récord histórico de pasajeros, alcanzando los 384.837.183 viajeros, un 4,2% más que en 2024.
Asimismo, se gestionaron 3.279.864 movimientos de aeronaves, un 2,4% más, y se transportaron 1.533.901 toneladas de mercancía, lo que supone un notable incremento del 7,9% respecto al año anterior.
Solo en el mes de diciembre, los aeropuertos del grupo registraron 27.929.791 pasajeros (+3,7%), 240.756 movimientos de aeronaves (+0,6%) y 137.236 toneladas de mercancía (+10,1%).
Desde Aena señalan que ya se trabaja en el diseño de los futuros planes de inversión para los aeropuertos españoles, con el objetivo de garantizar la capacidad necesaria para su correcto funcionamiento. Los récords de tráfico registrados en los últimos años, subrayan, evidencian la necesidad de adaptar las infraestructuras aeroportuarias a la demanda prevista, mediante proyectos de ampliación y remodelación en los próximos ejercicios.













