Los buceadores voluntarios que monitorizan las praderas de posidonia en Cala Gració no han encontrado ningún ejemplar de nacra este año, por primera vez desde que arrancó el programa de seguimiento. Así lo confirma la nota de prensa difundida por Salvem sa Badia de Portmany, entidad que financia las únicas estaciones de control de posidonia que existen en la Bahía de Portmany. Las elevadas temperaturas del agua registradas durante todo 2026 son, según la organización, el principal motivo de preocupación.
Dos salidas con voluntarios nuevos
El programa de inmersiones previsto para este año, centrado en las estaciones de Xarxa Posidònia instaladas en Cala Gració y Cala Bassa, ha concluido ya la temporada. Las salidas se realizaron el 20 y el 27 de septiembre, en Cala Gració y Cala Bassa respectivamente. A la de Cala Bassa acudieron ocho buceadores, que revisaron las dos estaciones de la zona; a la de Cala Gració, cuatro voluntarios, encargados de las otras dos.
En ambas jornadas participaron voluntarios nuevos, que recibieron formación sobre la morfología de la Posidonia oceanica y sobre cómo tomar mediciones a lo largo de los transectos. La impartió Elena Burgos, técnica de la empresa pública Tragsatec.

Las praderas, estables pese al calor
El informe detallado con los resultados del monitoreo no se publicará hasta los primeros meses de 2027, pero las primeras observaciones apuntan a que las praderas de posidonia se mantienen estables. El dato que rompe la tendencia es la ausencia de nacras en Cala Gració, donde sí se habían avistado ejemplares en años anteriores. Las altas temperaturas del agua, registradas durante todo el ejercicio, siguen siendo el factor que más inquieta a los técnicos del programa.
Un segundo transecto en Cala Bassa
La colaboración de Salvem sa Badia con Xarxa Posidònia ha permitido este año una novedad: la instalación de un segundo transecto en Cala Bassa, de forma que ahora hay dos estaciones de medición en cada una de las dos zonas de estudio.
El histórico del proyecto arrancó en 2022, cuando se instalaron las dos primeras estaciones en Cala Gració, a 6 y 15 metros de profundidad. Al año siguiente se creó la primera estación de Cala Bassa. En 2025, Salvem sa Badia financió además la instalación de un termómetro en la estación de Cala Gració, cuyas mediciones se han recogido por primera vez este año.
Financiación y colaboradores
Salvem sa Badia es la entidad que sostiene económicamente estas estaciones, las únicas de monitoreo de posidonia en toda la Bahía de Portmany. Este año la actividad ha contado con una subvención parcial del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, canalizada a través de ALAMAR, la alianza de entidades de custodia marina de Balears y Canarias.
El centro de buceo Arenal Diving sigue aportando el material necesario para las inmersiones, mientras que Salvem sa Badia financia cada salida. Como novedad, este año se ha sumado High Fidelity Collective, encargada de la documentación audiovisual del proyecto.
La organización espera que el informe que se publique a comienzos de 2027 confirme si la desaparición de nacras en Cala Gració es un hecho puntual o el primer síntoma de un problema mayor para las praderas de posidonia de la bahía.










