El Govern balear evalúa la viabilidad de instalar un cuarto dispensador de agua desalada en Ibiza, una medida que busca reforzar el abastecimiento en zonas más alejadas de los actuales puntos de carga para camiones cisterna. El conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, ha visitado el depósito que la Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (Abaqua) gestiona en Sant Miquel para analizar sobre el terreno la viabilidad de esta instalación.
Una solicitud municipal para mejorar el abastecimiento
La iniciativa parte de una solicitud del Ayuntamiento de Sant Joan, que se ha ofrecido a asumir la gestión del servicio a través del sistema municipal de abastecimiento, con el objetivo de garantizar un suministro más eficiente. Según ha informado la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua, la ubicación del depósito en Sant Miquel es considerada idónea desde el punto de vista geográfico, y su terreno permitiría una adaptación exterior del sistema de carga.
Primeras valoraciones técnicas
Desde el Govern han señalado que, aunque el depósito no fue diseñado originalmente para este uso, podría adaptarse para funcionar como dispensador de agua desalada. A partir de ahora, se iniciarán estudios técnicos para analizar aspectos como las instalaciones eléctricas y mecánicas, la afección a la vía y otros factores clave antes de la redacción del proyecto.
Un impulso al uso de agua desalada
La implantación de nuevas infraestructuras para fomentar el uso de recursos no convencionales, como el agua desalada, es un objetivo compartido entre el Govern y el Ayuntamiento. La medida contribuiría a reducir la presión sobre los acuíferos de la isla y podría materializarse a medio plazo con la instalación de este cuarto dispensador.