El paso de Xabi Alonso por el banquillo del Santiago Bernabéu ha llegado a un final abrupto y antes de lo previsto. Apenas unas horas después de que el Real Madrid oficializara su salida, el técnico donostiarra utilizó sus canales oficiales para despedirse de la entidad y de su masa social.
En un mensaje cargado de elegancia y madurez, Alonso admitió que los resultados no acompañaron a sus ambiciones, aunque subrayó el «honor y la responsabilidad» que supuso liderar el proyecto deportivo del club blanco. Con un «hasta luego» lleno de gratitud, el entrenador cerró su etapa asegurando haberse entregado al máximo en el que considera el reto más exigente del fútbol mundial.
La derrota en el Clásico, detonante de la destitución
El punto de no retorno para la planta noble del club se produjo en tierras árabes. La directiva liderada por Florentino Pérez tomó la determinación definitiva tras la caída del equipo en la final de la Supercopa de España ante el FC Barcelona por 2 a 3. Perder el título contra el eterno rival el pasado domingo 11 de enero fue interpretado por la Junta Directiva como el síntoma final de un ciclo agotado.
Solo 24 horas después de la final, se le notificó al técnico su cese y, de forma casi simultánea, se anunció que Álvaro Arbeloa (hasta ahora al mando del filial, el Madrid Castilla) se hará cargo de la primera plantilla para lo que resta de campaña.
El mensaje de su familia y el respaldo incondicional
La salida del técnico no solo ha generado reacciones en el ámbito deportivo, sino también en el personal. Su esposa, Nagore Aramburu, quiso dejar constancia del orgullo que sienten tanto ella como sus tres hijos por la labor desempeñada por Alonso. A través de un emotivo mensaje en redes sociales, Aramburu destacó el «respeto y compromiso» con el que el técnico afrontó cada día de trabajo.
Además, agradeció profundamente las muestras de cariño de los madridistas, que han servido de consuelo para la familia en un momento de alta presión mediática. Tras la publicación, se pudo ver a la familia manteniendo la calma en su domicilio de Madrid, asumiendo con naturalidad la volatilidad del fútbol de élite.
Un vestuario en transición hacia la era Arbeloa
La destitución ha provocado una revolución de comentarios en redes entre la afición, que ha oscilado entre la sorpresa por la brevedad del proceso y el agradecimiento a un ídolo de la casa. El club busca ahora que la llegada de Arbeloa aporte estabilidad inmediata y un conocimiento profundo de la casa para reconducir el rumbo en las competiciones restantes.
El paso de Xabi Alonso por el banquillo local del Bernabéu queda así como un capítulo breve pero intenso, que deja patente una vez más la extrema exigencia de un Real Madrid donde los resultados en los duelos directos suelen dictar el destino de sus protagonistas.









