El Govern balear ha endurecido su discurso frente al Gobierno central tras la nueva oleada de pateras en Baleares, especialmente en Formentera, y advierte de una situación “crítica” en el sistema de acogida. Desde el Ejecutivo autonómico sostienen que «ya no es una cuestión de solidaridad sino una negligencia y una temeridad que agrava una situación crítica».
El director general de Inmigración del Govern, Manuel Pavón, ha calificado las cifras de llegadas en las últimas horas como «escalofriantes» y ha asegurado que las carpas instaladas en Formentera por el Ejecutivo central ya se han quedado pequeñas. «Esto evidencia una falta de planificación ante una crisis que es estructural y no puntual. Nuestro sistema de acogida está al borde del colapso», ha afirmado en declaraciones remitidas a los medios.
Según ha detallado, en apenas dos días han llegado 15 menores de edad que han quedado bajo la tutela de los Consells insulares, lo que incrementa la presión sobre el ya tensionado sistema de acogida en Baleares. Además, ha señalado que todavía no se sabe cuántos menores han llegado en las últimas embarcaciones interceptadas en las costas del archipiélago. «No podemos asumir más presión cuando ya cuesta ofrecer una atención digna a las personas que están aquí», ha subrayado.

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Pavón ha insistido en que Baleares es una ruta migratoria consolidada y en expansión, pero ha lamentado que el Gobierno central “sigue mirando para otro lado”. En este contexto, ha denunciado la falta de efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, que “no dan abasto para atender y gestionar la llegada de pateras, los rescates en el mar, la custodia de los migrantes o los traslados”.
A su juicio, la actual presión migratoria está sobrecargando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, lo que pone en riesgo tanto la atención humanitaria a migrantes como la seguridad de los residentes en las islas.
Asimismo, el responsable autonómico ha considerado una «contradicción que el Gobierno reconozca el colapso con ayudas puntuales o con carpas que no solucionan nada y al mismo tiempo esté obligando a Baleares a acoger menores procedentes de otras comunidades».
En el caso concreto de Formentera, ha recordado que la carpa habilitada en el puerto de La Savina ya resulta insuficiente ante el aumento de llegadas. También ha señalado que las instalaciones provisionales en los puertos de Baleares han supuesto un coste de siete millones de euros.
Por último, Pavón ha calificado como «cortina de humo» el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes anunciado por el Ejecutivo central y ha advertido de que se trata de una medida «sin consenso, sin ningún tipo de garantías que va a tensionar todavía más un sistema que ya está desbordado».












